La selección cumplió con un gran trabajo en la segunda sesión de entrenamientos, esperando el choque con los checos.
El equipo argentino entre el viernes y domingo se enfrentará con la República Checa por los cuartos de final del Grupo Mundial.
Con un clima distendido pero de absoluta concentración, los dirigidos por el capitán Modesto Vázquez practicaron por seis horas en el estadio Cez Arena.
Por la mañana, los primeros en entrar a la cancha ultra rápida que eligieron los checos para esta serie fueron José Acasuso y Juan Mónaco, quienes desplegaron sobre la superficie color ciruela un tenis de alto vuelo, lo que motivó los reiterados elogios del capitán. Acasuso, el de mayor experiencia en la Davis del grupo, sorprendió hasta el propio Vázquez por el nivel que mostró durante el entrenamiento, especialmente por la potencia que alcanzaron sus saques.
En tanto, Mónaco, el gran candidato a jugar el segundo single, entregó su habitual despliegue físico y estuvo muy atento a las indicaciones de los entrenadores para que su saque se adapte lo más rápidamente posible a la veloz cancha rápida, en la cual la pelota apenas se eleva luego del pique, especialmente en los servicios.
En segundo turno ingresaron a jugar el debutante Leonardo Mayer y la gran figura del tenis argentino, Juan Martín del Potro, número 5 del mundo y depositario de todas las esperanzas para conseguir un triunfo en la difícil empresa que afrontará el conjunto nacional.
Mayer, de notable actuación en Roland Garros y Wimbledon, trajo también sus enormes cualidades a Ostrava y las desplegó durante la práctica con Delpo, a quien le jugó de igual a igual pese a tener enfrente a un `top ten, lo que lo pone en carrera para el segundo single si es que Mónaco sufre algún inconveniente.