Argentina-Brasil irá en la cancha de Rosario Central
Este partido por la 15ta. fecha de las Eliminatorias Mundialistas Sudamericanas se debe disputar el 5 de septiembre.
Y según adelantó ayer el presidente de la AFA, Julio Grondona, se jugará en el estadio de Rosario Central. De esta manera, el dirigente ventiló una decisión del Comité Ejecutivo de la AFA que analizaba el tema en su última reunión, tras consultas con el cuerpo técnico del combinado nacional, según lo había anticipado el directivo, aunque aclaró que eso ocurrirá si el estadio aprueba una segunda inspección.
Para Grondona, el partido se jugará hoy por hoy en Rosario Central, ya que resta una nueva inspección de parte de la FIFA.
El directivo comentó también que dentro de 15 días se realizará otra inspección al Gigante de Arroyito para determinar el estado de las obras de refacción, uno de los requisitos que impuso la FIFA para autorizar la sede.
En ese sentido, advirtió -en declaraciones a Radio La Red- que se debe esperar un visto bueno para tener una certeza definitiva acerca del escenario.
Así, la Selección saldrá del estadio de River, históricamente su casa, algo que produjo enojo entre los dirigentes millonarios. La historia
La FIFA habilitó el Gigante de Arroyito el lunes pasado, pero exigió que se realicen obras en los vestuarios, bancos de suplentes, palcos de prensa y accesos al estadio. En dos semanas habrá una nueva inspección para constatar que se haya cumplido con lo solicitado.
A su vez, el enojo de Maradona con el Monumental surgió antes del último partido de la Argentina como local frente a Colombia, cuando comprobó las irregularidades que presentaba el campo de juego, después de un recital.
Cuando la AFA propuso a Rosario Central como estadio alternativo, Grondona salió a explicar que era un trámite que en realidad había sido olvidado en su momento y que debía cumplirse, porque siempre se debe tener la alternativa.
En aquel momento, comentó que el escenario sustituto se debe tener siempre a mano porque en realidad, en River podría producirse, por ejemplo, una inundación que impediría la realización de un encuentro en condiciones normales.
Las declaraciones de Maradona generaron en su momento tanta polémica entre el técnico y los dirigentes de River, que la cosa fue subiendo de tono y terminó en la Justicia. River pidió a la AFA detalles de la contratación del técnico y puso énfasis en la necesidad de contar con los controles médicos que se le toman a cualquier trabajador cuando es empleado.
Eso no fue del agrado de Maradona, quien puso a sus abogados en guardia porque entendió que se lesionaba su buen nombre y honor.