La rivalidad no impidió el reconocimiento en La Plata entre los tradicionales adversarios. Por eso, sin preámbulos conviene remitirse a la frase de Juan Sebastián Verón, el líder de Estudiantes, flamante campeón de la Copa Libertadores. Más allá de la rivalidad y de los colores, me alegré porque Gimnasia mantuvo la categoría. Para la ciudad es importante vivir esa semana del clásico, dijo el capitán Pincha.
Según la Bruja, cuando el Lobo se aseguró la permanencia en la Promoción, hubo llamados cruzados. Con los muchachos de Gimnasia ya había hablado. Lo había llamado a Chirola Romero para felicitarlos. Después fue recíproco el llamado de ellos, comentó Verón.
El mediocampista amplió la explicación. Por suerte, Gimnasia consiguió su objetivo, que fue quedarse en primera; nosotros, afuera, también lo conseguimos. La rivalidad, la cargada, están por querer ser más que el que tenemos enfrente. Eso esta bueno, pero siempre con respeto. Tengo muchos más amigos de Gimnasia que de Estudiantes. Lo bueno es que la rivalidad exista adentro y que se disfrute fuera de la cancha.