Es una situación lamentable, siempre estuvo en nuestros planes que Migliore fuera arquero de Racing. Fuimos expuestos a una situación de extorsión, la actitud del jugador y representante hizo que lo descartáramos. El jugador se negaba a entrenar, a hacer la revisación médica, indicó Molina en declaraciones a FM Latina.
Mediáticamente el jugador nos hacía saber que iba a entrenar en Casa Amarilla, y por otro lado el representante discutía cláusulas absurdas que no son normales en el fútbol argentino, como la dolarización de un contrato. No vamos a aceptar este tipo de presiones, y menos por los medios, agregó.
No digo que ellos hayan cometido un delito pero es la sensación que nos da. Racing regresó a entrenar sin arquero, el club estaba en situación de debilidad y quisieron aprovecharse de eso, señaló Molina intentando bajar los desibeles.
Después de una etapa la problemática no era contractual, sino una cuestión de principios. Nosotros ponemos pautas de principios, de la buena fe, de charlas adultas y no aprovecharse de la situación del otro, que es lo que creemos que esta vez se quiso hacer, añadió.