domingo 12 de julio de 2026

A un año de un gran logro

Por estos días. La Agrupación de Montaña Calchaquí está evocando el año de su ascenso a los Nevados del Chañi (5.896 msnm.) en Jujuy.

Lejos de los temores por la Gripe A y otros los males de este tiempo, la idea había surgido en septiembre de 2.007, cuando durante la asamblea de renovación de autoridades, la Secretaría de Deportes, a cargo de Martín Barros e Ignacio Blás, presentó el ambicioso proyecto denominado Kuntur II: 6 provincias, 6 cumbres.

Un proyecto, que recupera una denominación casi épica en la historia de la AMC, como lo fue la Expedición Kuntur al Ojos del Salado de 1.987, y tiene como objetivo principal ascender las cumbres más alta de las provincias que componen la cordillera de Los Andes Centrales y la Puna.

Además, con esta iniciativa se procura buscar la trascendencia de la AMC a nivel nacional, con la consolidación del grupo de montañistas que la componen, de cara al objetivo superior de intentar el Cho Oyu (en el Himalaya) en 2.010.

Las cumbres argentinas que componen el sueño de nuestros montañistas son el conquistado cerro de los Nevados del Chañi (5.896 msnm) en Jujuy, el volcán LLullaillaco (6.738 msnm) en Salta, el volcán Pissis (6.882 msnm) en Catamarca, el cerro Bonete (6.759 msnm) en La Rioja, el cerro Mercedario (6.770 msnm) en San Juan y el cerro Aconcagua (6.962 msnm) en Mendoza. En marcha

Fue así que llegada las vacaciones de invierno del año anterior, se decidió poner en marcha el proyecto, lanzando una expedición invernal a los Nevados del Chañi, sabiendo de antemano lo dura que sería esa montaña jujeña en esta época del año.

El acercamiento se inició el 19 de julio, por parte de un grupo que integraron Claudia Caletti, Noelia Miranda, Libia Pereyra, Martín Barros, Christian Borgogno, Carlos Rodríguez Lastra y David H. Lucero, a través de dos camionetas.

Con no pocas peripecias, incluida la falta de combustible en algunas paradas del camino, el contingente transitó por Tucumán, siguió a Jujuy, y Humahuaca. Esta última, una villa increíble en medio de la Puna, con un monumento fantástico a los héroes que participaron del Éxodo Jujeño. Fue entonces que todos nos sentimos atraídos por los chulos, guantes, medias y souvenirs de los lugareños.

Al día siguiente, siguieron a Tilcara, Purmamarca, donde hoteles y hostels modernísimos permiten que la gente pueda disfrutar de la maravillosa Quebrada de los 7 Colores. Luego transitaron la Cuesta de Lipán, el caserío de Tres Morros y para arribar a El Moreno, ya a 3.497 msnm, donde por dos días se cumplió el proceso de aclimatación a la altura.

El 21 de julio, decidieron seguir adelante con el plan de ascenso, programando el paso del día siguiente por Casa Mocha. Después de ocupar la jornada preparando los equipos se contrató otra camioneta para realiza el traslado al Campo Nro.° 1.El ascenso

El 24 de julio (jueves), se inicia el faldeo y, al cabo de una hora y media, llegan al Campo N° 2: Jefatura de los Diablos, un antiguo refugio minero abandonado con dos piezas muy bien protegidas.

El asalto final se inició a las 3 de la mañana del viernes 25 de julio. Al principio, con ausencia total de viento pero con la luz que brindan los restos de una menguante luna, el grupo avanzó por un acarreo de rocas grandes. Conforme pasaban las horas, el frío se hacía sentir y un viento heladísimo del oeste castigaba las espaldas de los caminantes, con una temperatura estimada en -15 °C y un viento no inferior a 50 Km/h.

Alrededor de las 8.30 horas alcanzamos el filo cumbrero, mientras el sol que tímidamente se eleva en el este. Luego, cerca de las 9, cuando pisábamos los 5.500 msnm, Libia presenta síntomas inconfundibles del Mal Agudo de Montaña y no puede más. Cuando me acerco, encuentro a Claudia que intenta consolar a Libia, quien llora amargamente por la pena y la decepción de tener que renunciar a la cumbre, evoca dramáticamente David Lucero.

Y añade que si bien Claudia se ofrece a acompañarla hasta el refugio, las condiciones climáticas son tan duras (nunca antes en toda mi vida sentí tanto frío en una montaña), que decido bajar con ambas. A los gritos en medio del viento, le comunico mi decisión a Martín y le doy las banderas argentina y de la AMC para que las lleve hasta la cumbre. Afortunadamente, el resto está muy fuerte y siguen avanzando contra el viento, que sopla sin cesar.La cumbre

Afortunadamente, al cabo de tres horas el resto de los montañistas logran alcanzar la rocosa pirámide somital y, finalmente, pasadas las 14 horas, Christian, Carlos, Noelia y Martín pisan la cumbre principal de los Nevados del Chañi (24° 03` 46,7`` S - 65° 44` 44,9`` O - 5.908 m, según GPS), sobreponiéndose al frío, al viento y a los casi 6.000 m de altura de esta exigente montaña, muy poco visitada por los montañistas en pleno invierno.

El reencuentro de todos en el Campo Nro. 2 cerca de las 19, fue un momento maravilloso y de profunda alegría, para todos los que sentimos que una expedición es mucho más que un conjunto de personas: es una suma, una conjunción de voluntades en pos de un objetivo común, un grupo de románticos que ponen lo mejor de sí para alcanzar una cumbre, concluyó Lucero.
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