La desempleada escocesa Susan Boyle, cuya voz prodigiosa dejó boquiabierto al jurado de un concurso televisivo, se enfrenta mañana a la final, pero gane o pierda, su lugar está asegurado en la historia de la música y de internet, donde 60 millones de personas ya la escucharon.
Boyle, una solterona que a sus 48 años nunca ha sido besada y que vive sola, con su gato Pebbles, salió para siempre del anonimato cuando participó hace tres semanas en Britains Got Talent, un concurso de TV. Ese día, el jurado y el público -cuyo cruel menosprecio por la mujer despeinada, sencillota y algo gorda había quedado patente- parecieron anonadados cuando Boyle se lanzó a cantar, con voz que envidiarían los ángeles, I Dreamed a dream, tema de la obra musical Los Miserables.