Con esa contundencia, Juan Rivero, principal referente de la comisión directiva de Policial, definió a la problemática que desde hace cinco años golpea al icono máximo de nuestro fútbol, que ayer vivió una jornada decepcionante.
En primer momento, y tal cual los anticipamos en la edición de ayer, el plantel no entrenó y además se dirigió a la Secretaría de Deportes para plantear el problema y buscar una solución por sus medios. Pero eso no fue todo, porque mientras el plantel encabezado por el arquero Fermín González se reunía con el responsable a cargo del área estatal, Eduardo Andrada; el presidente del club, Luis Agüero, le comunicaba al ayudante de campo, Jorge Alderette, que estaba desvinculado del cargo.
Al mismo tiempo, el DT Daniel Bustos, entrevistado por Multimedios Ancasti, comentaba que me dio (Agüero) 50 pesos, me pidió que siga hasta el domingo y me vaya a Tucumán, porque el sponsor Abel Rodríguez le había fallado.
Además, me dijo que al último partido lo dirigiría el defensor Ramón Araya, indicó Bustos.
Esto cayó muy mal en el cuerpo técnico que acudió a la reunión con la dirigencia en procura de una solución económica. Desde que llegué Catamarca vi tan sólo 700 pesos, y en cuotas, confesó Alderette.
Por su parte, Bustos afirmó que no me interesa lo que haga el tránsfuga de Rodríguez, a mí me contrató Policial y no puede ser que ande mendigando para comer, a mi familia hace tres meses que no le llevo una moneda y para completar el combo, aseveró que fui a presentar un proyecto a largo plazo, porque pensé que querían hacer las cosas bien y Agüero me contestó que vuelva en agosto, y si tenía una oferta en medio, que agarre.
Son unos mediocres -enfatizó Bustos-, cómo voy a estar sin trabajo hasta agosto; se olvidan que el torneo comienza en septiembre. Por eso están donde están, no se hacen las cosas de un día para el otro. Cómo vas a ascender con un mes de trabajo, indicó molesto.
Pero el insólito capítulo no concluyó allí. Seguidamente, a Fuerza Deportiva llamó el dirigente Juan Rivero (vocal 1ro.) indicando que Agüero (por el Pte.) se apresuró, tuvo un desliz porque se vio desbordado y no supo cómo resolverlo. Pero yo le dije a Bustos que se olvide de lo hablado con el presidente y que vaya esta noche (por anoche) al club.
Queremos salvar la situación, como lo hicimos mil veces, porque con él dimos en la tecla, Bustos es el hombre indicado para lograr el ascenso y vamos a hacer lo posible para que continué y pueda plasmar su proyecto, admitió el dirigente.
En medio de tanto desorden, no sorprendieron las contradicciones. Rivero, quien manifestó su deseo por la continuidad a Bustos, admitió que a principios del campeonato, mi idea era cerrar la puertas, no queríamos jugar el Argentino B, pero la Secretaría (de Deportes) nos pidió que sigamos, que peleemos la plaza; pero soy un convencido que a nadie le importa defender la plaza.
Además, como el mal de fondo que se renueva cada año, Rivero dijo que somos mediocres en todo, no solo los dirigentes. Catamarca es mediocre en todos los órdenes, no sirve defender la plaza; yo me quería bajar del torneo a principio de campeonato insistió.
La historia tiene un final abierto; pero lo que queda en limpio es que al cortarse una racha de apenas 8 partidos en la cuarta categoría de AFA se pusieron al descubierto un sin número de miserias. Es triste imaginar a dónde iría a parar el club ante un fracaso en una categoría superior, donde todo cuesta más.
Que esta situación no quede en el lamentable anecdotario auriazul, sino que sirva para reflexionar si en realidad estamos capacitados para aspirar 0 no a un salto de categoría.