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Un policía cada tres hinchas de Boca

Temen otro capítulo feroz en la interna de La 12. En el estadio de Tigre habrá 700 efectivos para 2.000 hinchas visitantes. A las 15 se juega el partido.
22 de marzo de 2009 - 00:00
Mauro Martín dice que no va. Y al Uruguayo Richard Fernández Laluz todavía lo están buscando. Así y todo, con los dos líderes de las facciones de la barra brava de Boca que se disputan el poder, en la cancha de Tigre, habrá un gran operativo policial para evitar incidentes como los del domingo pasado, donde ambos grupos se enfrentaron a tiros en la puerta del McDonald`s de Parque Lezama.

La ausencia de Martín y Laluz descomprime la situación. Sin embargo, quedan los lugartenientes del capo de la barra brava. Y la segunda línea. Ahí queda por ver qué ocurrirá con la gente del Uruguayo, que prometió venganza (y sacarle los ojos a su enemigo) después de lo ocurrido el domingo pasado.

Según informó el Comité Provincial de Seguridad Deportiva (Coprosede), para el encuentro de esta tarde en Victoria se diagramó un importante operativo de seguridad del que participarán 700 policías. Además, el organismo anunció que se aplicará el derecho de admisión para aquellas personas con antecedentes de violencia en las canchas. También habrá test de alcoholemia, detectores de metales, perros rastreadores de drogas, y se monitoreará mediante cámaras de filmación el desplazamiento de los barrabravas por las calles aledañas al estadio.

Para hoy se esperan a unos 2.000 hinchas de Boca. Eso nos favorece y posibilita un mejor operativo, explicó el titular del Coprosede, Rubén Pérez. Es decir, si los policías sólo se dedicaran a los xeneizes, habría casi un efectivo cada tres personas. Y hasta aquí nadie espera que ocurran inconvenientes con los hinchas de Tigre. El encuentro comenzará a las 15, mientras que las puertas del estadio se abrirán a las 12.30.

Ayer, el abogado de Martín, Horacio Rivero, aseguró que su cliente no concurrirá a la cancha. Mauro no fue contra Argentinos ni a Paraguay contra Guaraní y tampoco irá a Victoria para el partido contra Tigre, para evitar problemas, aseguró el letrado, quien el viernes presentó una apelación ante la Justicia para evitar que el capo de la 12 cumpla los 16 días de prisión por una condena pendiente del año pasado.

Mientras tanto, Richard continuaba prófugo anoche después de que el juez porteño Luis Rodríguez ordenara su detención por una causa de robo. La Dirección de Migraciones, además, ordenó que se lo expulsara del país para que se someta a la justicia uruguaya, con la que tiene asuntos pendientes. Pero, así y todo, nadie es capaz de asegurar que la guerra terminó. La lucha por el botín de la 12 sigue abierta. Y todos saben que se puede manejar a control remoto.
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