lunes 22 de junio de 2026

El traspié del Sub 20, otra mancha para Grondona

Finalmente las peores conjeturas y los pronósticos más agoreros terminaron por confirmarse y el seleccionado argentino Sub 20 no logró clasificarse para el Mundial de Egipto tras finalizar último y con sólo dos unidades en el hexagonal que se disputó en la ciudad venezolana de Puerto La Cruz.

Veintidós años pasaron desde el último sinsabor a nivel de selecciones juveniles, tras lo cual arrancó una era dorada durante la cual Argentina acumuló cinco títulos mundiales.

Bajo la gestión de José Pekerman, Hugo Tocalli y Francisco Ferraro los pibes siempre se las ingeniaron para darle alegrías al hincha.

Así se sucedieron los Mundiales de Qatar (1995), Malasia (1997), Argentina (2001) Holanda (2005) y Canadá (2007) en medio de un festival de fútbol en cuyos equipos sobresalieron las individualidades y el juego colectivo.

De más está decir que muchos de los jugadores que hoy actúan en la Selección mayor y en los principales equipos europeos escribieron su historia en las menores.

Riquelme, Aimar, Saviola, Cambiasso y, más acá, Messi y Agüero son un mínimo ejemplo de lo que supo producir la AFA a nivel juvenil y de lo cual el presidente de la AFA Julio Grondona siempre ha sacado su rédito.

Hoy la historia es otra y está muy lejos de aquellos años dorados en los que Argentina era una verdadera factoría de talentos.

La desdibujada imagen que ofreció el equipo que condujo Sergio Batista permite concluir que hubo errores, de parte de los jugadores, el cuerpo técnico y de los dirigentes que decidieron interrumpir un trabajo que había arrojado muy buenos resultados.

La idea de promover a la generación de jugadores que se alzaron con el Mundial de México 1986 por el momento parece no dar buenos resultados.

Atrás ya quedaron sepultados los sueños de un grupo de chicos que arrancó este torneo con las mejores expectativas y con la obligación de respetar la historia.

Sin duda el traspié venezolano es un paso atrás en la historia de los seleccionados nacionales juveniles y seguramente será tema de análisis en las oficinas de la AFA.

En la previa del torneo sudamericano el entrenador argentino Sergio Batista ilusionaba con palabras e ideas que nunca logró cristalizar sobre el campo de juego.

Quiero un equipo con belleza había señalado el Checho lleno de entusiasmo durante los primeros días de enero cuando el torneo estaba en pañales.

Sin embargo, la actuación del equipo resultó frustrante. La selección jamás exhibió actitud, personalidad y rebeldía para sobreponerse a las distintas coyunturas que se le presentaron a lo largo del torneo.

La última vez que Argentina se ausentó de un Mundial Sub-20, y la última vez que había quedado marginada en un Sudamericano fue en Colombia-1987.

Ahora, mirará la fiesta desde afuera, justo cuando se cumplirán 30 años de la primera conquista mundialista en la categoría, en Japón-1979.
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