Tras el gol que marcó ayer, para que Barcelona se consagrara campeón del Mundial de Clubes, el delantero se prepara para recibir hoy el premio al mejor jugador del año.
Messi sigue en el centro de la discusión y el mundo entero habla de él y el gol que marcó el sábado pasado, con el pecho, para que Barcelona grite a los cuatro vientos que es el mejor equipo del mundo. Mientras la prensa de nuestro país destaca el tanto del rosarino, algunos hinchas de Estudiantes de La Plata apuntaron su impotencia con pintadas callejeras. Messi no es argentino, Messi, hacé eso en el Mundial y alguno que otro insulto lanzaron los hinchas de Estudiantes en radios, producto de la impotencia.
El delantero, lejos de lo que genera, desembarcó ayer con Barcelona en Kuwait, donde fue recibido por unas cinco mil personas, y su equipo jugó un amistoso, aunque Lio no fue titular.
Hoy, Messi se trasladará a Zurich, Suiza, en donde la FIFA lo distinguirá como el mejor jugador del año.
Messi fue el más aclamado de la delegación, en medio de un agitado arribo rodeado de fuertes medidas de seguridad y unos cinco mil fanáticos aclamando por los jugadores. Tras bajar del avión, el presidente Joan Laporta, el dirigente Txiki Begiristain, el entrenador Pep Guardiola y el capitán Carles Puyol posaron para la foto tradicional con el trofeo ganado en Abu Dhabi ante Estudiantes de Argentina.
Guardiola comentó que sólo es una persona feliz, y también cansada, y que en ningún caso se considera el rey del mundo, después de que su equipo sumó ayer el sexto título de la temporada.
Felicito a los jugadores, pero hoy les tengo que dar la gracias por estos siete meses, dijo el entrenador, que agradeció también a los futbolistas que ya no están en el equipo: Silvio (Sylvinho), Samuel (Etoo), Alex (Hleb) y Guddi (Gudjohnsen).
Hoy por hoy, no nos damos cuenta de lo conseguido, aunque a medida que pase el tiempo será difícil que otro equipo lo repita, manifestó Messi a periodistas españoles. El gran culpableTras la derrota con el Barcelona, los hinchas de Estudiantes descargaron su bronca con pintadas contra el autor del gol del triunfo catalán, Lionel Messi, en diversos edificios de La Plata. Lío, considerado el gran verdugo y convertido en el más odiado por media ciudad de La Plata pasó a recibir epítetos como: Messi no es argentino, Messi, hacé eso en el Mundial.