Leonardo Astrada le sugirió que haga un tratamiento para curarse de su adicción al alcohol para volver a ser tenido en cuenta.
Ariel Ortega llegó al estadio Monumental con intenciones de ponerse la ropa de entrenamiento como si nada hubiera sucedido, luego de la decisión del jugador de no participar del encuentro ante Lanús, pero Astrada lo detuvo y comenzaron una charla en el vestuario que duró dos horas.
De la reunión entre Ortega y Astrada también participaron Hernán Díaz y Javier Sodero, integrantes del cuerpo técnico, y el Burrito también escuchó unas palabras de su amigo Matías Almeyda.
Todos los partícipes de la reunión le manifestaron su apoyo al jujeño ante el mal momento personal, aunque le sugirieron enfáticamente que mantenga una línea de conducta para no generar problemas en el vestuario.
La intención de Ortega de entrenarse fue contra lo que manifestó en las últimas horas sobre un posible retiro del fútbol profesional. Sin embargo, se pudo ver a un Ortega fastidiado por la decisión del cuerpo técnico de no hacerlo mover a la par de sus compañeros. No voy a hablar, dijo Ortega camino al estacionamiento, con una mueca de sonrisa irónica después de las palabras del cuerpo técnico. No me dejaron entrenar, no quiero hablar. Quizás más tarde, deslizó ante la insistencia de los periodistas.
Astrada, secundado por Hernán Díaz, salió del vestuario media hora después que Ortega, y subió a las oficinas del primer piso, donde estuvo cinco minutos y no trascendieron los motivos ni el contenido del diálogo que habría mantenido con un dirigente. Lo que tenía que decir ya lo dije. Ortega, lo vieron ustedes, vino hoy, aseguró un visiblemente molesto entrenador millonario . Ante la insistencia, Astrada repitió las palabras del jujeño: No voy a hablar, y se dirigió a su vehículo.
Los problemas personales de Ortega, quien reconoció públicamente su problema con el alcohol, habrían llevado a Astrada a tomar la decisión de que el futbolista comience un tratamiento cuanto antes para volver a ser tenido en cuenta. Cabe recordar que lo que generó una nueva interferencia entre la vida de Ortega y un cuerpo técnico fue la llegada del jujeño a la concentración del pasado viernes, a las 23.30, como el resto de sus compañeros, aunque decidido a volver a su casa porque no quería jugar ante Lanús.
Por lo pronto, es una incógnita el futuro de Ortega y su presencia en el entrenamiento de hoy en el predio de Ezeiza, ante el hermetismo de las partes en el día de ayer. Todos vamos a ayudarloEl mediocampista de River Matías Almeyda respaldó a su amigo Ariel Ortega ante una nueva recaída porque tiene que hacer la vida que se merece y resaltó que todos vamos a ayudarlo.
Esperemos que Ariel pueda hacer la vida que se merece. Lo vimos un poco triste por la situación que está viviendo. Los que lo queremos de verdad vamos a ayudarlo en todo lo que se pueda, aseguró Almeyda después del entrenamiento en el estadio Monumental.
Almeyda aceptó que el jujeño es referente de los hinchas de River, pero advirtió que en este momento hay que pensar en el aspecto humano.
Es el último ídolo de River y la gente se pone feliz de verlo jugar, pero hay que pensar en lo humano. Lo que él decida va a estar bien, subrayó.
El mediocampista del equipo de Núñez también se acordó de la situación comprometida que está pasando Fernando Cáceres, quien fue asaltado y su vida corre peligro.
Al grupo también le cayó mal lo de (Fernando) Cáceres, nos marcó mucho como futbolistas. El caso de Ariel es importante, pero al lado de lo que le pasó a Cáceres es mínimo. Como argentino deseo que esto cambie por el bien de nuestros hijos, concluyó.