ver más

Ricardo Arjona hizo delirar a Córdoba

El cantante guatemalteco Ricardo Arjona actuó anoche en el Estadio Córdoba, ante más de 20.000 personas -mayoría mujeres- que por dos horas deliraron al son de las canciones del artista.
31 de octubre de 2009 - 00:00
(Télam) - El cantante guatemalteco Ricardo Arjona actuó anoche en el Estadio Córdoba, ante más de 20.000 personas -mayoría mujeres- que por dos horas deliraron al son de las canciones del artista.

La presentación del cantautor corresponde a la gira mundial de presentación de su disco 5to Piso, que tiene 14 nuevas canciones grabadas en las ciudades de México, Nueva York, Miami y Nashville.

La ráfaga musical abrió con 5to. piso, y siguió con El del espejo, Acompáñame a estar solo y Realmente no estoy tan solo. La primera parte del show tuvo un marcado aire acústico, con un contrapunto entre Arjona y el guitarrista de su banda.

Las cinco pantallas dispersas en el escenario mostraban, además de imágenes del cantante, videos con filmaciones de estética urbana.

Luego de un largo tramo de show, y de que sonaran Sin tí, sin mí y Tocando fondo, Arjona tomó por primera vez la palabra para dirigirse al público: ¿Hace cuanto que no nos veíamos?, preguntó.

Es una injusticia eso de venir e irse tan rápido. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Tres años? ¿Y quién tiene la culpa, yo o ustedes? Bueno, yo tengo la culpa y el remedio, dijo para dar paso a una larga noche de repaso de sus canciones.

En sus expresiones, también entró la política, recordando de que Estamos tratando de robarle un momento a la nostalgia ya la tristeza que esta ahí fuera. Pero realmente no es tan malo estar jodido.

A los Estados Unidos les costó estar bien jodidos para que a un tipo que hace 40 años no lo dejaban subir a un autobús hoy sea presidente.

El romántico entregó además, Historia del taxi, El demonio en casa, Buenos noches don David y Casa de locos, Te conozco, Minutos, Tu reputación, Tarde y Pingüinos en la cama y Mujeres.

Una afortunada subió al escenario para que Arjona le brindara el clásico Señora de las cuatro décadas, para envidia del resto de las fanáticas.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar