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La frustración del 2008

27 de diciembre de 2008 - 00:00
La chance desperdiciada en la final de la Copa Davis como local frente a España fue, sin dudas, la mayor decepción del año para el deporte argentino.

El elenco nacional llegaba a la instancia decisiva como máximo candidato al título, más aún cuando se conoció que el rival llegaría sin su máxima estrella, el número uno del ranking mundial Rafael Nadal.

Sin embargo, los intereses políticos creados a partir de la designación de la sede de la final y las peleas entre los integrantes argentinos le facilitaron el camino a un equipo español que sacó pecho ante la adversidad y mostró la unión necesaria para lograr la Ensaladera de Plata.

La Argentina había superado como local a Gran Bretaña primero y a Suecia después, en una serie que David Nalbandian selló con mucho esfuerzo en el cuarto choque, tras vencer en cinco sets a Robin Soderling.

Ya en semifinales, también en el Parque Roca, sobre polvo de ladrillo, venció 3-2 a Rusia, al que superó con muchas dificultades tras el quinto y decisivo punto que le dio Juan Martín Del Potro con su victoria sobre Igor Andreev en tres mangas.

Apenas terminada la serie con los rusos, quedó establecido que para la final iban a cambiar de superficie, con el objetivo de tener chances de superar a Nadal en un terreno más adverso y por eso decidieron hacerlo en una superficie de carpeta sintética bajo techo.

Las dos opciones fueron el Polideportivo Islas Malvinas de Mar del Plata y el Orfeo Superdomo de Córdoba, aunque el primero de ellos fue el elegido por la Federación Internacional de Tenis (ITF), pese a que el reducto cordobés era el máximo candidato.

Las internas en el elenco nacional recrudecieron con la decisión de Del Potro de ir a jugar el Master Series de Shanghai, una semana antes del gran choque, que sumado a los problemas de liderazgo y las cuestiones económicas jugaron en contra de las posibilidades argentinas.

Como consecuencia, España se impuso 3-1, gracias a los triunfos de Feliciano López sobre Del Potro, el dobles (Fernando Verdasco y López ante Nalbandian y Agustín Calleri) y del propio Verdasco sobre José Acasuso. David le había dado la ventaja parcial al elenco nacional con su triunfo sobre David Ferrer.

De esta manera, la deuda de obtener la Davis sigue pendiente luego de tres finales perdidas, aunque esta fue una gran posibilidad porque se afrontaba por primera vez como local.
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