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Boca gritó campeón y dio otra vuelta

24 de diciembre de 2008 - 00:00
Boca Juniors sufrió pero se consagró campeón del torneo Apertura 2008, pese a perder anoche 1 a 0 con Tigre, que cerró de manera más que digna su participación en el certamen.

El único gol del partido lo convirtió Leandro Lazzaro, luego de un grave error del arquero Javier García, pero a Tigre no le alcanzó porque necesitaba un tanto más para poder dar la vuelta olímpica.

El partido se jugó en la cancha de Racing, con un buen arbitraje de Sergio Pezzotta, quien expulsó a Rodrigo Palacio, a los 47 minutos del segundo tiempo.

Boca se consagró campeón por tener un gol a favor más que Tigre y dos más que San Lorenzo, y por eso, pese a que en el triangular final todos terminaron con tres puntos, pudo dar la vuelta olímpica.

Boca y Tigre no brindaron un buen espectáculo, pero el gol de Lazzaro le puso emoción e incertidumbre al resultado.

En el comienzo del partido, como se esperaba, se pudo ver a dos equipos nerviosos, ansiosos, tratando de llegar al gol antes de patear al arco, provocando que todo sea muy confuso, trabado y sin situaciones de gol.

En ese panorama, siempre dio la sensación de ser más firme Boca, pero cuando atacaba dejaba muchos espacios atrás.

La sensación de dominio de Boca se basaba en el buen trabajo de Cristian Chávez, el más claro de todos en el equipo de Carlos Ischia de mitad de cancha hacia delante.

Con el empate en cero se fueron los primeros 45 minutos, donde ninguno de los dos hizo demasiado para estar en ventaja, algo que a Boca le venía más que bien porque con ese resultado le alcanzaba para consagrarse campeón.

Para el segundo tiempo Ischia tuvo que hacer un cambio obligado, porque se lesionó Jesús Dátolo, quien fue reemplazado por Álvaro González, quien se movió por derecha mientras que Chávez se corrió a la izquierda.

Con el correr de los minutos, ayudado por el ingreso de Rodrigo Palacio, quien reemplazó a Figueroa, Boca de a poco se transformó en el dueño del partido atacando más, manejando los tiempos y dejando correr los minutos.

Cuando Boca era dueño del partido y se preparaba para festejar llegó el gol de Tigre, luego de otro error de Javier García, quien se quedó esperando una larga pelota que llegó al área, se anticipó Lazzaro y de cabeza los de Victoria se pusieron en ventaja.

A partir del gol la cancha de Racing se transformó en un hervidero, pero de nervios. Tigre porque no podía llegar al tanto que le diera el título y Boca porque no podía entender lo que le estaba pasando.

Así pasaron los minutos, con los dos teniendo sus chances, pero el que cantó victoria fue el que perdió, que fue Boca, que sumó anoche una nueva copa a sus vitrinas.



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