ver más
Vicario Episcopal de Educación

Padre Oscar Tapia, 30 años de profesión: Cura

15 de diciembre de 2017 - 10:14 Por Redacción El Ancasti

El Padre Oscar Tapia presentó recientemente un libro, “Una palabra para continuar el camino…”, una linda excusa para juntarnos a dialogar con el flamante Vicario de Educación, hablar de ese tema que lo apasiona, pero también de futbol, de vocaciones, de pluralidad y sobre la actualidad. Tapia no le esquiva a los debates y una reciente resolución de la Suprema Corte de Justicia que prohibía la enseñanza religiosa obligatoria en las escuelas públicas salteñas lo lleva a plantear una clara postura en defensa de esa posibilidad. Primero desde la autocrítica, “no deben ser un espacio de catequismo” y después desde lo propositivo: “se debe dejar ese momento para hablar de valores, de fraternidad, donde todas las creencias, evangelistas, judíos o musulmanes también tengan espacio, hablar del fenómeno de la religión”. E insiste, no hay que cerrarse en una religión y toma un punto de referencia, “como diría el Dalai Lama, “la religión que te hace mejor como persona”, eso no podemos perder en nuestra posmodernidad”. La educación es uno de los ejes de trabajo, ahora con un rol institucional superior, para el padre, la educación “comienza en la casa”, es un análisis simple, pero no simplista. “La escuela prolonga eso y hoy el problema es que la familia se ha desintegrado y los chicos se encuentran a la deriva” y eso también pasa en las escuelas, “la familia prolonga su crisis en el sistema y el sistema no sabe cómo complementarse con la familia. Hay que recuperar determinados valores”. “Los chicos son maleables con afecto, con contención y con exigencia” hoy nadie quiere ser “el malo de la película” y los adultos no deben perder el concepto de “educación permanente”. El educador es fundamental, “las materias siguen gustando por la impronta que le pone el profesor”, eso no cambió. “Es importante que los que hacemos eso, educar, estemos enamorados de lo que hacemos” eso se transmite. El camino recorrido le enseño la importancia de pensar en plural. “Aprendí a vivir siendo minoría, entre judíos y musulmanes, eso construyó en mí una mirada integradora, pluralista”. Y agrega que “la iglesia siempre fue plural, nosotros la intentamos hacer monocorde, la humanidad es plural, Dios nos ha hecho en la diversidad”. Sobre la religión en las escuelas públicas, el Vicario se remonta al año 2000, en el cual en nuestra provincia fue sacada de la curricula. “Personalmente pienso que se debe instaurar, en Catamarca si somos una provincia mayoritariamente cristiana católica y una prueba de esta fe fue la procesión a la virgen, somos un centro de Fe, todos los organismos piden la visita de la virgen del valle, si somos coherentes con lo que creemos y manifestamos públicamente, se debería enseñar”. “En el sustrato de esta ley existe un concepto de la modernidad que dice que la religión es una cuestión privada y no es así la religión tiene una manifestación pública y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos hay un reconocimiento de que uno puede expresar la Fe. Pero también hago la autocrítica, no debería ser como un encuentro de catequesis, debería ser algo más abierto, más orientada a los valores, como la fraternidad, el cuidado del planeta, la cultura de la paz y en eso comulgamos con las grandes religiones y en la hora de religión, quienes tengan gente preparada, evangélicos, judíos, musulmanes tengan su espacio. El tema es no perder la posibilidad de estudiar el fenómeno de la Fe. Hay que preparar a la gente que se encargue de esos espacios, no pueden ser fanáticos, que propongan y que no impongan, pero no puede estar ausente la religión en nuestra cultura ñorteña. Creo que es juzgar desde Buenos Aires, con otros contextos”.

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar