Queremos hablar de ella y ella habla de las montañas. No sale de su pasión porque esa fue una de las grandes razones de su vida.
Norita vuelve permanentemente con su pensamiento a la cumbre del volcán más alto. De la montaña que compite con el Aconcagua el reinado. Fue un enero de hace 30 años cuando hizo cumbre en Ojos del Salado y quiere volver.
Caminó por el mundo y fue cumbre en tantos cerros, pero ahora volvió a sus amores. Catamarca, la Agrupación de Montaña Calchaqui, su Fiambalá. Su familia.
Historia de vida que tiene al grito de "cumbre" como motor.