Vecinos y productores de Chumbicha advierten sobre la construcción de obras privadas sobre un canal de riego
Denuncian obstáculos para controlar y mantener el lugar. El propietario niega extraer agua y asegura que permite las inspecciones provinciales.
Reclamos por el uso del canal de riego. Productores de Chumbicha piden intervención a organismos Estatales
Vecinos y productores agrícolas de Chumbicha reclamaron la intervención del Estado por construcciones en un terreno privado atravesado por el canal primario que abastece de agua a la localidad. En una conferencia de prensa realizada el miércoles 28, cuestionaron la falta de respuestas a sus presentaciones y pidieron que las autoridades exijan al propietario respetar las normas. Ariel Nazareno, dueño del inmueble, negó extraer agua sin autorización y defendió el cierre del predio, aunque reconoció que no permite el paso de los regantes.
El abogado Jorge Dante Martoccia explicó que los concesionarios de agua optaron por solicitar la intervención estatal para resolver el conflicto. Recordó que ya habían planteado la situación al intendente Alfredo Hoffman; al senador Gonzalo Ormachea; al diputado provincial Hugo Corpacci, y al cuerpo de concejales. Según sostuvo, las autoridades se comprometieron a interceder, pero los reclamantes no obtuvieron respuestas.
En una carta dirigida a El Ancasti, los firmantes señalaron que vienen advirtiendo sobre el problema desde abril. Mencionaron una presentación escrita del 26 de agosto, identificada como actuaciones administrativas N.º 0346/2026, y precisaron que la reunión con las autoridades se realizó el 7 de septiembre.
Qué denuncian los vecinos
El reclamo se concentra en un inmueble del barrio San Jerónimo por el que pasa el canal que transporta agua para su potabilización y para riego. Los vecinos denunciaron la construcción de tapias de más de dos metros de altura y puentes que, según sostienen, obstaculizan el tránsito por la traza.
Afirmaron que esas obras les impiden recorrer el sector para controlar los turnos de riego y que también dificultan el acceso del personal encargado de inspeccionar, limpiar y reparar el canal. El planteo apunta al ejercicio de la servidumbre de acueducto, es decir, al uso del sector del terreno necesario para el funcionamiento y cuidado de esa infraestructura.
Los firmantes también señalaron que el propietario habría construido cisternas o piletones y estaría extrayendo agua sin autorización ni una concesión de riego. Nazareno rechazó expresamente esa acusación.
Además, expresaron preocupación por posibles vertidos de residuos o efluentes al canal durante el desagote de esos depósitos. La carta plantea ese escenario como un riesgo: no aporta análisis que acrediten contaminación del agua.
Los vecinos advirtieron que la demora en resolver el conflicto podría favorecer que otros propietarios realicen construcciones similares y se multipliquen las dificultades de acceso.
Qué establece la Ley de Aguas
La Ley de Aguas de Catamarca N.º 2577 establece, en su artículo 180, que la colocación de artefactos, la construcción de puentes y las plantaciones sobre canales, hijuelas o desagües requieren la conformidad del organismo competente. La disposición permite precisar uno de los puntos pendientes del conflicto: si las obras denunciadas cuentan con autorización provincial.
La normativa también faculta a la autoridad de aguas a ordenar medidas para regular el uso del recurso. El artículo 179 contempla que, cuando los trabajos ordenados no se ejecuten dentro del plazo fijado, el organismo pueda realizarlos por cuenta de los interesados, sin perjuicio de las sanciones correspondientes.
Ese marco no permite determinar por sí solo la situación de las construcciones cuestionadas. En la documentación aportada por los vecinos y en la respuesta del propietario no se identifica una resolución que autorice las obras ni una decisión administrativa que establezca las condiciones de acceso al sector.
La defensa de Nazareno
Consultado sobre los hechos, Nazareno defendió su derecho a cerrar el terreno y negó que utilice agua del canal. “Yo no estoy robando el agua, no me hace falta el agua”, sostuvo.
Explicó que la cisterna está destinada a almacenar agua potable para uso doméstico y que su proyecto consiste en construir primero una vivienda y, posteriormente, cabañas. Se presentó como comerciante y aseguró que la inversión genera trabajo y compras en la localidad.
Sobre el acceso, diferenció la situación de los agentes provinciales de la de los productores. Afirmó que el personal identificado de Riego puede ingresar sin pedirle permiso, pero confirmó que restringe el paso de los regantes. “Los regantes no pueden pasar; esto es propiedad privada. Para eso me controla la gente de Riego”, expresó.
También aseguró que personal del organismo provincial visitó el lugar unas cuatro veces, que luego fue citado y que presentó la documentación de su proyecto. En la entrevista no precisó si cuenta con una autorización específica para los puentes y el cierre cuestionados.
Nazareno invitó a los vecinos a recorrer el inmueble y propuso una reunión pública con Martoccia para discutir la situación. Ante las sospechas de extracción de agua, planteó que se cubra el canal: “Si ellos desconfían de que voy a sacar agua del canal, que lo tapen, a mí me tiene sin cuidado”.
Mientras los vecinos reclaman que se garantice el paso para los controles de riego y el mantenimiento, el propietario sostiene que las inspecciones provinciales están permitidas. La autorización de las obras y las condiciones de acceso al canal son los puntos que quedan por esclarecer ante el organismo competente.