"El alma del filósofo habita en su cabeza; el alma del poeta, en su corazón; el alma del cantante reside en su garganta. Pero el alma del bailarín, tiene su morada en todo su cuerpo", dijo alguna vez el poeta libanés Khalil Gibran, tratando de explicar el sentido del duende que habita en cada caso. Es cierto. Y hay quienes logran, por momentos, de a ratos, convertir el arte de la danza en un mensaje que atraviesa cabeza, cuerpo y corazón.
Rita Soria y el arte de celebrar la vida bailando
Así es Rita Soria, una catamarqueña que hace ya 22 años se dedica no solo a bailar por profesión, convicción, elección y pasión, sino, sobre todo, a usar las herramientas que permiten el sentir a través del cuerpo y sus movimientos para cambiar estados de ánimos y transmitir libertad, jovialidad y alegría. "Solo se trata de vivir, y, si se puede celebrar ese inmenso acto con el privilegio de bailar, mejor aún", acota la profesora que, cada año no solo suma alumnos de todas las edades a sus clases en el Patio del Urbano Girardi o en los diferentes escenarios que proponen los Circuitos Culturales de la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca, sino que logró captar en las plazas de la ciudad a profesores, estudiantes de danza, bailarines, entendidos de oído - o de pies- quienes en el marco de un mismo ciclo denominado "Vení a bailar", disfrutan la pasión por esa expresión de arte. Por este ciclo, Rita agradece a Víctor Altemburger y Rubén Segura, quienes la acompañaron.
De esta manera, como esos aportes culturales que se logran sin demasiadas estridencias sino de boca en boca, de danza en danza, el ciclo de Rita Soria fue creando adeptos manteniendo lo auténtico de la convocatoria que promueve celebrar la vida bailando, revalorizando nuestra música, nuestras danzas y a nuestros poetas, sobre todo de los autores catamarqueños.
Con el tiempo, lo que el alma y los pies inquietos de la bailarina fueron cultivando, se fue extendiendo a otros campos y la cosecha se reconvirtió en frutos diferentes, aunque todos con el mismo gusto por lo nuestro. Es así, que a sus talleres de danza folklórica se sumó, por ejemplo, el trabajo social comunitario en distintos barrios, con mujeres privadas de su libertad en donde se sumaron otras grandes referentes de la cultura local como las actrices Blanca Gaete y María Pessacq.
Y, como es inevitable que el arte sume, se armó de un equipo de "ilustres decidores" cada uno en sus contextos, tales como el realizador y comunicador Roberto Ramos, la embajadora cultural y guía de turismo Cristina Capilla y el licenciado y escritor Gonzalo Reartes con quienes lanzaron el programa "La hora de la lagartija" que se emite todos los miércoles por Radio Nacional.
Entre las últimas participaciones, también se destacan su rol en danza en la obra "Juanito Laguna" dirigida por Silvia Zerbini junto a Marisa Velázquez y su interpretación en la película "El hedor de América" dirigida por Víctor Martínez.
También hace unos meses inició sus talleres de baile en la TV pública local, como una sección del programa "Cada 2 por 3" a cargo del periodista y comunicador Carlos Ganancias.
Los proyectos y propuestas para el 2022 son similares a las ganas de seguir conquistando corazones afines a la danza y a los buenos momentos: "muchísimos", indica Rita con una sonrisa franca. La espera continuar representando al Movimiento Federal de Danza, recorrer el interior con el ciclo "Vení a bailar", participar en nuevos programas radiales y televisivos, proyectos de cine y, obviamente, bailar en las plazas. Esos espacios recreativos que la consideran ya parte del paisaje. Un paisaje genuino, bien catamarqueño, que vale la pena conocer y querer.
Texto: Noelia Tapia López
Fotos: Ariel Pacheco y gentileza de Rita Soria