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Escenario climático y medidas ante la temporada estival

Qué esperar de "El Niño" en Catamarca entre el calor extremo y las tormentas súbitas

27 de septiembre de 2026 - 00:10

Mientras el país y el mundo siguen de cerca las alteraciones de un fenómeno de alcance global, las autoridades locales y nacionales descartan un escenario catastrófico para la provincia. Tormentas breves pero intensas, altas temperaturas y un foco preventivo puesto en el Este configuran el panorama para los próximos meses.

El planeta atraviesa una nueva fase de alteraciones meteorológicas marcadas por la presencia del fenómeno de El Niño Oscilación del Sur (ENOS). Con epicentro térmico a miles de kilómetros, sobre las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental, esta dinámica trasciende océanos para reorganizar las corrientes atmosféricas y modificar los patrones de precipitación y temperatura en los cinco continentes. Desde organismos internacionales como la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) se viene advirtiendo sobre la magnitud del evento a nivel planetario, alertando por sequías severas en algunas geografías, inundaciones históricas en otras y picos de calor en contextos ya tensionados por el cambio climático.

En Sudamérica, la Cuenca del Plata y el Litoral argentino suelen posicionarse en la primera línea de vulnerabilidad ante este tipo de configuraciones. Sin embargo, la inquietud colectiva suele derramarse hacia el interior del mapa nacional alimentada por rumores digitales, pronósticos descontextualizados y la memoria de viejos temporales. ¿Qué sucederá efectivamente en el Noroeste Argentino y puntualmente en territorio catamarqueño? ¿Estamos a las puertas de un temporal sin precedentes o se trata de una temporada con particularidades gestionables?

Para despejar incertidumbres, el director provincial de Defensa Civil, el ingeniero Walter Zárate, explicó los alcances reales del fenómeno y detalló las acciones de prevención coordinadas entre la Provincia y los organismos nacionales. El diagnóstico de base es claro y contundente: Catamarca no quedará al margen de la dinámica regional, pero su manifestación estará muy lejos de la agresividad hidrológica proyectada para las provincias mesopotámicas o el centro del país.

Desarmar el mito del "Súper Niño"

La primera tarea institucional, según puntualizó Zárate, consistió en llevar tranquilidad a la comunidad frente a la proliferación de versiones extremas que anticipan inundaciones generalizadas. "El fenómeno del Niño ya no nos acecha, sino que es una realidad que está impactando en el Cono Sur, en la Argentina, en las regiones, y por supuesto que Catamarca no es la excepción. No va a impactar de la misma forma que lo hace en el Litoral y en la región centro del país", subrayó el funcionario.

En sintonía con este análisis, durante las jornadas de trabajo preventivo desarrolladas recientemente en la provincia junto a Santiago Hardie, director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), se reforzó esa distinción. Si bien a escala global y en los grandes cursos de agua de Sudamérica se monitorea uno de los eventos más robustos de las últimas décadas, las características topográficas y climáticas del NOA imponen una dinámica distinta. Distritos como Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires concentran el mayor nivel de alerta por crecidas fluviales prolongadas. En Catamarca, en cambio, la atención se orienta hacia contingencias localizadas.

De acuerdo con las estimaciones técnicas, la temporada estival en la provincia estará signada por temperaturas elevadas, por encima de los valores medios habituales. En cuanto a las lluvias, aunque al inicio del ciclo los acumulados generales puedan presentarse por debajo de las marcas históricas, hacia fines de noviembre y durante diciembre se prevé un incremento en la frecuencia de episodios de inestabilidad.

"Se va a caracterizar la temporada estival por tener tormentas de corta duración con gran cantidad de agua caída y bastante actividad eléctrica", detalló Zárate. En rigor, se tratará del patrón clásico de las tormentas de verano de montaña y valle, pero con una recurrencia superior: si tradicionalmente se presentaban dos o tres eventos en un lapso determinado, la atmósfera presentará condiciones para reiterar estos pulsos con mayor periodicidad. La concentración de grandes milimetrajes en pocos minutos representará el verdadero factor a vigilar.

El foco de la prevención, en el Este

Al evaluar la geografía provincial, desde Defensa Civil evitan calificar zonas como "prioritarias" en sentido de catástrofe inminente, aunque sí identifican áreas que demandan un esquema de atención técnica redoblada. En ese esquema, la región Este se perfila como el sector más sensible frente a la circulación de masas húmedas.

Departamentos como Santa Rosa, El Alto, Ancasti y La Paz presentan antecedentes de vulnerabilidad frente a frentes de tormenta convectivos. Zárate recordó que la intensa descarga pluvial en estos sectores suele tener un doble impacto geográfico: por un lado, complica las cuencas locales y, por el otro, incide directamente sobre los cursos que desaguan hacia el sur tucumano. Por ende, el monitoreo interjurisdiccional de las cuencas compartidas resulta un eslabón insoslayable.

Frente a este pronóstico, las tareas de contingencia no comenzaron a última hora. Desde el Ejecutivo provincial se desplegó un cronograma de trabajo preventivo articulado que dio sus primeros pasos en marzo y profundizó su operatividad a partir de mayo. En esta mesa confluyen Vialidad Nacional, Vialidad Provincial, el Ministerio de Desarrollo Social, Obras y Servicios Públicos, junto con municipios y fuerzas federales como el Ejército Argentino, Gendarmería Nacional, la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

Las cuadrillas vienen ejecutando labores de mantenimiento integral sobre cauces de ríos, desarenado, ensanchamiento, perfilado de alcantarillas y desmalezamiento sobre las trazas de rutas nacionales y provinciales. Paralelamente, se completaron relevamientos en terreno para identificar puntos críticos y familias en situación de vulnerabilidad estructural. El objetivo de máxima, recalcan desde los organismos de respuesta, apunta a reducir la exposición poblacional, minimizando riesgos ante cortes de calzada o anegamientos repentinos.

La responsabilidad comunitaria y las pautas de autoprotección

La preparación frente al clima no agota su eficacia en las obras públicas ni en el despliegue de maquinarias viales; el rol de la ciudadanía en la vida cotidiana adquiere un peso determinante. Consultada la dirección de Defensa Civil sobre los recaudos indispensables para los vecinos, las sugerencias se dividieron en dos planos complementarios: el mantenimiento del hogar y la disciplina informativa.

En el ámbito doméstico, resulta prioritario revisar techos, limpiar canaletas y desobstruir rejillas o desagües pluviales antes del inicio formal de las semanas más lluviosas. Identificar filtraciones, reparar grietas y asegurar elementos sueltos en patios o balcones disminuye sustancialmente los llamados de auxilio que saturan las guardias durante temporales súbitos.

En lo relativo a la conducta ciudadana, Zárate apeló a evitar la viralización de cadenas alarmistas que circulan en plataformas digitales y aplicaciones de mensajería. "Es fundamental informarse por fuentes oficiales. El consumo en redes de noticias extremas causa pánico innecesario a la población", advirtió. Las alertas meteorológicas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional y Defensa Civil suelen contar con ventanas de anticipación de 12, 16 o 24 horas. Subestimar esos partes oficiales incrementa el peligro.

Ante la vigencia de una alerta por tormentas severas, la indicación unánime es suspender actividades al aire libre, resguardar vehículos, evitar circular por banquinas o zonas bajas propensas a badenes y acatar sin demora las indicaciones de evacuación preventiva o desvíos viales. En zonas de precordillera y quebradas, un chaparrón en las altas cumbres puede desatar crecidas intempestivas en ríos secos minutos más tarde, aun cuando en la villa veraniega o la localidad no haya caído una sola gota.

Texto: Pablo Vera

Contactos

Para cualquier contingencia, los canales de contacto permanecen activos de manera permanente: la línea gratuita 903 de Defensa Civil, el WhatsApp de emergencias del organismo (383-4090909) y el servicio general 911. Con información precisa, planificación interministerial y una conducta colectiva prudente, Catamarca se alista para transitar los vaivenes de El Niño mitigando sus impactos y preservando la seguridad de su gente.

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