Carafea tendrá uno de los recitales más especiales de sus 16 años de carrera. La banda catamarqueña participará de la vigilia del Papa en la Basílica de Luján junto a artistas como Luciano Pereyra y Campedrinos.
"Poder cantarle al Papa es algo muy fuerte para nosotros"
La banda catamarqueña fue convocada para participar de la vigilia del Papa en la Basílica de Luján, el próximo 10 de noviembre.
La noticia llegó a través de su representante. Desde la Comisión Episcopal Argentina (CEA) se habían comunicado para transmitir el interés de incluirlos en la programación. En un primer momento, circulaban varios nombres hasta que una semana después, la confirmación terminó de darle forma a una noticia que el grupo debía mantener en reserva hasta que se hiciera pública.
"Estamos procesando lo que va a ser eso. Significa muchísimo para nosotros, que somos catamarqueños, para nuestras familias y para el grupo. Uno trabaja siempre intentando conquistar nuevos escenarios, pero nunca se imagina algo de esta magnitud", cuenta a Revista Express Pablo Reinoso, baterista de la banda.
El próximo 10 de noviembre, durante la vigilia en la Basílica de Luján, Carafea tendrá la posibilidad de formar parte de un encuentro que promete una convocatoria multitudinaria. Según las estimaciones que maneja la organización, se espera la presencia de más de un millón de personas.
"Nunca tocamos para una cantidad de gente así. Siempre hay ansiedad, pero tratamos de estar enfocados. Cada escenario tiene su lugar, su magia y sus nervios particulares", reconoció Reinoso.
La banda viajará con todo su equipo y llevará el espectáculo que viene presentando en sus distintas actuaciones. Todavía no tienen precisiones sobre el tiempo que tendrán disponible en el escenario, pero la expectativa ya está puesta en una presentación que sienten como un punto de inflexión.
"Estamos muy contentos por todo lo que nos viene pasando. Esto reafirma la búsqueda de estos años. Va a ser un show que puede marcar una bisagra en nuestra vida y en la historia musical de la banda", sostuvo.
La convocatoria también tiene una particularidad: no surgió de una postulación formal ni de una presentación de la banda ante los organizadores. Según les explicaron, Carafea apareció entre los grupos propuestas por jóvenes que acercaron sus preferencias y manifestaron su interés por verlos en esa celebración.
"Hace dos años que nos venimos haciendo cargo de este crecimiento. Uno es consciente de que las cosas están pasando muy rápido, pero a veces ni siquiera tiene tiempo de detenerse a procesarlas", agregó.
Ese recorrido tiene también una dimensión colectiva. Desde hace tiempo, Carafea sostiene una búsqueda que excede sus propias presentaciones: conseguir que Catamarca tenga un lugar cada vez más visible en la escena musical nacional. Reinoso recuerda que en 2016 estuvieron en Jesús María y que, desde entonces, existe una inquietud por abrir espacios para los artistas de la provincia dentro de los grandes festivales.
"Siempre buscamos que Catamarca tenga un lugar en la escena del país. En aquel momento fuimos a presentar una propuesta, con la ilusión de que estos festivales tuvieran un día destinado a nuestra provincia. Así como existe la presencia de otras delegaciones, como la de Santiago del Estero, nos gustaría que también hubiera un espacio para Catamarca", explicó.
En ese camino menciona experiencias como la Caravana Catucha y la participación de artistas de la provincia, entre ellos Loy Carrizo. La idea de fondo sigue siendo que la música catamarqueña no quede limitada a sus fronteras y pueda encontrarse con públicos de otros lugares.
Por eso, la posibilidad de cantar en Luján adquiere un significado que trasciende la magnitud del público. "Poder cantarle al Papa es algo muy fuerte para nosotros", expresó Reinoso.
El presente encuentra a Carafea en un momento de expansión. Las nuevas convocatorias, los escenarios que se suman y el reconocimiento que empieza a llegar desde distintos lugares funcionan como señales de un camino que el grupo viene construyendo. La banda ya fue confirmada para formar parte de los festivales de Cosquín y de Jesús María.
Por ahora, la atención está puesta en Luján. En preparar el viaje, ajustar el espectáculo y llegar a ese escenario con la misma propuesta que vienen trabajando, aunque esta vez frente a una multitud que nunca antes tuvieron delante.
Texto: Pablo Vera
Fotos: Gentileza Carafea
