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SOFÍA CHAYLE MORALES

"Me gustaría vivir del deporte"

21 de junio de 2026 - 00:20

Sofía Chayle Morales, una triatleta catamarqueña de 15 años, se despierta todos los días antes de las seis de la mañana para organizar un entrenamiento en el que combina la exigencia deportiva con el ritmo que le impone cursar el cuarto año en la Escuela Nacional de Educación Técnica Nº 1.

Sofía estaba difundiendo una rifa para recaudar fondos cuando en Revista Express quisimos conocerla más. Después de varios intentos para coordinar una entrevista, que dependía en gran medida de su planificación que cambia constantemente en función de los horarios de una escuela con doble turno, el encuentro se dio como a veces se cruza la gente en Catamarca: sin querer. Fue en la pileta del Club Tiro Federal donde acordamos tener la primera de las videollamadas y de los muchos mensajes que días después construyeron esta nota.

El tria como deporte

El triatlón es complejo. A simple vista, parece la suma de tres disciplinas tradicionales (natación, ciclismo y carrera a pie), pero en la práctica funciona como un engranaje. Coordinar aspectos tan distintos en el desarrollo físico y psicológico de una deportista que entrena desde los once años requiere un sinfín de consideraciones.

Todo empieza en el trabajo articulado de su equipo de entrenamiento, sigue en la organización de su desempeño escolar y se sostiene en la búsqueda constante de recursos. Son esas estrategias a pulmón que organizan familiares y amigos para cubrir los gastos de una logística costosa que le permite, con mucha dificultad, estar donde tiene que estar para crecer y proyectarse en el escenario internacional.

“Niña Chay”, por ejemplo, es el emprendimiento que tienen para juntar dinero. “Compramos dulce de membrillo, dátiles, dulce de leche y pasas de uva al por mayor para vender al minorista y ahorrar. Las mermeladas que también vendemos las elaboro yo”, explicó Sofi.

Después de los Juegos Evita 2025 se confirmó la participación de Sofía como parte del plantel para los Juegos Dakar 2026, que se realizarán en Sudáfrica en noviembre de este año. La noticia traía nuevos desafíos: para clasificar definitivamente, debe ingresar a una plataforma de competencia donde los cupos se disputan por región y por continente, no por país.

El ecosistema del triatlón está regulado por la Federación Argentina de Triatlón (FAT) y la World Triathlon (el organismo mundial). La Copa Mundo y la Copa Desarrollo son los eventos que marcan el esquema de la competencia internacional, y cada uno de estos certámenes responde a niveles de carrera con objetivos y exigencias completamente distintos.

La Copa Regional de Desarrollo está pensada específicamente para apuntalar la base del deporte como un espacio de formación. Son eventos avalados por la World Triathlon, pero co-organizados con las federaciones locales (como la FAT) para darles rodaje internacional a los atletas jóvenes que están dando sus primeros pasos.

Por otro lado, aunque el término "Copa Mundo" formalmente aplica al circuito de elite absoluta (adultos), a nivel juvenil otorga puntos directos para el ranking mundial de la World Triathlon. En esta instancia, las delegaciones nacionales consolidadas de todo el continente buscan marcas y clasificaciones para los mundiales de la categoría. Allí, la exigencia técnica y el ritmo de carrera son altísimos.

Después de las temporadas 2025 y 2026, que le permitieron a Sofi crecer en esa dirección con logros deportivos como el bronce en el Campeonato Nacional de Triatlón en Santa Fe y participaciones destacadas en el Triatlón Internacional “La Vendimia” y la Copa Continental Sudamericana (en las categorías elite y youth), ella quiere seguir compitiendo, y por eso recauda el dinero. No es para menos: Hoy es subcampeona argentina junior elite.

“Cuando llegó la designación diciendo que Sofi formaba parte del equipo argentino, hicimos el planteo en su escuela por algunas consideraciones en relación con los horarios y las inasistencias por las competencias. Igualmente, los profes de Educación Física de la escuela ya vienen trabajando con ella desde primer año. La formación es un todo: no se trata sólo del entrenamiento, también se suman las horas sentada en clase o parada con los botines en los talleres especiales”, explicó Clara Morales, la mamá de Sofía, quien además es docente, formadora de triatletas en la categoría infanto juvenil y responsable de la ejecución técnica del plan de entrenamiento que diseña y supervisa Claudio Biagioli, un reconocido entrenador olímpico cuya base de trabajo es la provincia de Córdoba. De hecho, Sofi viajará a Córdoba una vez al mes para realizar la toma de tiempo y ajustar el programa.

El equipo de trabajo

Además de Claudio y Clara, completan la guía de supervisión técnico-deportiva de Sofía: Hugo Ferreyra (natación), Lalo Zalazar (preparación física), Darío Díaz, Nicolás Navarro y Cristian Córdoba (ciclismo), José Las Heras (kinesiología) y Marcelo Pacheco (mecánica de la bici). A su vez, tienen un rol relevante en su formación la psicóloga Virginia Silva y el psicopedagogo de la ENET Nº 1, Marcelo Vega.

“Fueron cuatro carreras muy seguidas en distancias sprint y super sprint. Además, soy la única atleta que compite con bici de aluminio”, aclaró Sofi, mientras nos explicaba, con el tono y la gestualidad de su edad, lo que siente cuando monta la bici y se pega al pelotón.

El paso del formato super sprint en el cual competía (350 a 400 metros de natación, 10 kilómetros de ciclismo y 2.5 kilómetros de carrera a pie) al formato sprint representa la transición del deporte formativo al alto rendimiento competitivo global en la categoría juvenil. En esta instancia, las distancias se duplicaron (750 metros de natación, 20 km de ciclismo y 5 km de trote), transformando en poco tiempo -y por completo- la fisiología de la carrera, la estrategia y el nivel de exigencia.

“En la última carrera que corrí en Corrientes y me dijeron que mejoré un montón. Pude definir el plan para salir cuarta del agua con un traje de neopreno prestado, entrar al pelotón de la bici y no desapegarme de una chica que habíamos marcado para el trote”, explicó Sofi.

Claudio Biagioli la descubrió a los once años, después de verla nadar en el Dique Las Pirquitas. Los Juegos Evita fueron su espacio de formación en natación, ciclismo, duatlón y triatlón; y en éste, su último año por la edad, va a competir desde un lugar diferente: el que le da estar dentro de la plataforma de World Triathlon.

“Todavía no sé si para los Juegos Evita voy a competir en ciclismo o en triatlón; esa decisión va a cambiar el entrenamiento”, contó Sofi entre risas.

“Lo que más me gusta es la pileta, porque entreno con el equipo infanto-juvenil en Tiro Federal, y la bici, porque estoy con los más peques. La carrera es lo que menos me gusta”, aclaró.

En general, la natación organiza su preparación. Sofía asiste a la pileta cuatro o cinco días a la semana, dejando los sábados para trabajar volumen. Cada tarde, según cómo venga su semana en la escuela, coordina con su entrenador el trabajo del día siguiente. “A los 18, cuando termine la escuela, quiero ir a Córdoba. Si gano una beca, también puedo ir a España. Me gustaría mucho vivir del deporte”, contó y con esa frase cerró una conversación que se fue llenando de nombres y de gente. Eran las voces de quienes la acompañan trabajando para ver el pico de su propio potencial; ese que llegará en los próximos cuatro años, el tiempo exacto que marca el ciclo olímpico.

Texto: Verónica Ochoa - Especial para Revista Express

Los sponsors que acompañan siempre

A lo largo de estos años, la formación de Sofía como atleta estuvo acompañada por su familia, amigos, compañeros y compañeras del colegio, y por quienes integran la Escuela de Triatlón y el Club Catamarca Pruebas Combinadas. A su vez, contó con el valioso apoyo de Madasa, Amadeo, Dorado, Huaitana Natatorio, Tiro Federal, Probike y Pipo 24.

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