La tortuga Jonathan, el animal terrestre más antiguo del mundo, alcanzó los 194 años tras atravesar casi dos siglos de transformaciones históricas, guerras y pandemias. Su extraordinaria supervivencia despertó el interés de un equipo internacional de científicos que investigó los mecanismos genéticos asociados con su envejecimiento. El pertenece al grupo de las tortugas gigantes de Aldabra (ejemplar Aldabrachelys gigantea). Fue trasladado desde las islas Seychelles hasta la isla de Santa Elena en 1882, cuando ya tenía aproximadamente 50 años, como obsequio para William Grey-Wilson, quien posteriormente asumió como gobernador del territorio británico. Desde entonces, Jonathan permanece en los jardines de la residencia gubernamental, donde se convirtió en un símbolo de longevidad y conservación animal. Su historia ofrece, además, una oportunidad para comprender cómo determinadas especies desarrollaron adaptaciones biológicas que favorecen su supervivencia durante períodos extraordinariamente prolongados.
24 de octubre de 2026 - 02:00
