El Sanatorio Pasteur marcó un precedente en la medicina del Noroeste Argentino (NOA) al concretar con éxito la primera intervención mediante cirugía robótica en la región. El anuncio formal se llevó a cabo en el auditorio del centro de salud durante una conferencia de prensa encabezada por el director médico de la institución, Norberto Bazán; el vicepresidente Fernando Jalil, y el médico cirujano Augusto Díaz. Durante la presentación destacaron la puesta en marcha de un programa integral que abarca quirófanos adaptados, equipamiento de respaldo energético y capacitación profesional con estándares de nivel internacional.
Histórico: realizaron en Catamarca la primera cirugía robótica del Noroeste Argentino
Tuvo lugar en el Sanatorio Pasteur a través de una compleja intervención renal. El director médico Norberto Bazán y las autoridades de la institución explicaron el funcionamiento del equipamiento, la certificación de los especialistas y el beneficio de evitar derivaciones sanitarias.
La intervención, calificada como un cuadro de alta complejidad, demandó alrededor de cinco horas de labor integral en quirófano desde la preparación y el posicionamiento del paciente hasta su posterior traslado a la Unidad de Terapia Intensiva.
Al abrir la presentación, Jalil contextualizó el esfuerzo corporativo y humano detrás del logro: “Es un avance extraordinario en la medicina, en la tecnología y el cuidado del paciente. Esta empresa se pone a la vanguardia y eso solo se logra con un trabajo exhaustivo de todo el personal: médicos, ingenieros, instrumentistas, esterilización y administración. Es lo último en tecnología a nivel mundial”, remarcó. Asimismo, indicó que el sanatorio trabaja activamente en la articulación con las distintas obras sociales para posibilitar el acceso a los afiliados que requieran esta complejidad.
Bazán se encargó de despejar dudas respecto a la dinámica dentro del quirófano y enfatizó que el dispositivo opera exclusivamente bajo la pericia médica: “El robot no es autónomo, no hace ningún movimiento que no haga el cirujano: está absolutamente comandado por el especialista”.
Toda cirugía conlleva un riesgo anestésico-quirúrgico, pero este sistema la hace mucho más segura. Al ser mínimamente invasivo, el traumatismo sobre la pared abdominal es notablemente menor, hay menos sangrado y el paciente experimenta menos dolor en comparación con la laparoscopía, permitiendo una recuperación mucho más rápida”, remarcó Bazán.
Protocolos, seguridad y el fin del desarraigo
Consultado sobre la seguridad y el eventual temor ante fallas técnicas o cortes de suministro eléctrico, Bazán llevó absoluta tranquilidad: “El sanatorio cuenta con grupos electrógenos de transferencia automática y equipos de provisión ininterrumpida de energía específicos para el quirófano. A su vez, el propio robot posee su propia batería de protección y mecanismos de bloqueo de seguridad automáticos que detienen cualquier movimiento hasta que todo se normalice”.
Hacia el cierre, Fernando Jalil puso de relieve el valor social y familiar que encierra la incorporación del servicio dentro de la provincia: “Lo que siempre insisto es en evitar el desarraigo que genera tener que operarse en otra provincia. El paciente, al estar cerca de su familia y en su entorno, se recupera mejor y transita el cuadro con otra contención. Estamos trayendo a Catamarca lo mejor del mundo para que nadie tenga la necesidad de viajar a Buenos Aires o Córdoba”.