Por la convocatoria a un plenario de la central obrera
Ruptura y denuncias cruzadas en el binomio Burgos-Moro de la CGT
La titular de APUNCA, Gladys Moro, denunció amenazas de parte del referente de ATSA, Leonardo Burgos.
Otros tiempos. La dupla asumió al frente de la CGT a fines de marzo.
La convocatoria del secretario general de la CGT, Leonardo Burgos, a un plenario en el que se pretende revisar el reglamento de la central sindical, fue el telón de fondo de lo que terminó en una ruptura del binomio conductor, ya que la otra secretaria general, Gladys Moro, denunció haber recibido amenazas de Burgos por las diferencias en torno al plenario. Sin embargo, Burgos negó la acusación, advirtió que accionará en la Justicia y adelantó que puso su renuncia a disposición del Consejo Directivo hasta que el episodio sea oportunamente aclarado.
Según relató Moro, el conflicto se inició cuando Burgos le envió la convocatoria al plenario en un día y horario en el que ella como representante de APUNCA tenía otros compromisos, y además le pidió tiempo para analizar las reformas del reglamento de la CGT que se iban a proponer en el plenario. "Como respuesta recibí amenazas y el enojo de Burgos", relató en Radio Ancasti.
En efecto, por este episodio, los gremios nucleados en la Agrupación Azul y Blanca de la CGT, que lidera la propia Moro, repudiaron a Burgos y aseguraron que tuvo una "actitud retrógrada y machista por amedrentar mediante amenazas a nuestra conductora". "Lo instamos a que corrija su accionar. En el siglo XXI, el atropello y la violencia contra la mujer es lamentable y penoso, sobre todo viniendo de una persona que tiene una representación gremial", expresaron y le pidieron que se capacite en género y violencia.
Además, los gremios rechazaron la convocatoria a plenario porque "fue realizada entre gallos y medianoche, pretendiendo tratar un reglamento del que se desconoce su procedencia". "El compañero debería saber que esos temas se analizan profundamente antes, que se hace un estudio de ellos y que la convocatoria debe ser con la debida antelación, ya que nuestra agrupación se encuentra constantemente con actividades gremiales y políticas y la fecha y horario convocado sorpresivamente coincidía con una reunión ya pactada con el intendente Gustavo Saadi", agregaron.
Por último, reclamaron que Burgos "no respeta el binomio y no permite la participación de Gladys Moro".
"Debería pesar más la situación del país, sin dejar de lado la lucha que llevan adelante los trabajadores estatales y privados, quienes están pasando un momento delicado como para que nuestra dirigencia incline su tiempo en actividades que no son prioritarias", reclamaron.
Por su parte, Burgos desmintió el episodio y adelantó que iniciará acciones legales al respecto. "Estoy absolutamente de acuerdo con la compañera Gladys en que no debe permitirse ninguna actitud de esa naturaleza. Yo soy dirigente sindical de muchos años, cómo no voy a estar de acuerdo, si ha sido una gran lucha", sostuvo.
Al desmentir las amenazas, comentó que él le envió el orden del día del plenario para que lo revisara y agregara lo que considerase necesario. "Somos dos líneas que hemos coincidido en la reorganización de la CGT. Ellos son 16 compañeros que integran la línea Azul y Blanca y nosotros 38. Los 38 nuestros me pedían el plenario y ella también lo pidió en una nota periodística donde ella estaba de acuerdo con los autoconvocados", explicó.
"Ahora yo tengo que denunciar y pedir que demuestre lo que ella dice porque esto tiene un correlato en la CGT Nacional con la comisión directiva. Yo no la insulté ni le dije nada al respecto", cerró Burgos, quien puso "su renuncia a disposición" del plenario de la central.