Apoyó a los militares condenados por los crímenes de la dictadura
Removieron a un general por apología del terrorismo de Estado
En 2004, el militar había renunciado tras enterarse de la decisión de Néstor Kirchner de bajar los cuadros, pero volvió al Ejército con Mauricio Macri.
En un acto por el Día del arma de Caballería, el general retirado Rodrigo Soloaga se despachó con una reivindicación de sus camaradas presos por delitos de lesa humanidad. No habló de dictadura sino de una "difícil época para nuestro país" y los encomió por resistir con "estoicismo" las condiciones de detención. Desde un estrado oficial les envió su apoyo a quienes están detenidos por secuestrar, torturar, asesinar y desaparecer personas. El ministro de Defensa, Jorge Taiana, reaccionó y ordenó su remoción por apología del terrorismo de Estado.
"Es para recordar a todos los camaradas de Caballería que se encuentran privados de su libertad como consecuencia de haber cumplido funciones en las filas de la fuerza durante una difícil época para nuestro país y expresarles nuestro permanente y renovado acompañamiento en estas circunstancias que les toca enfrentar y que llevan con estoicismo", dijo Soloaga durante una conmemoración que se hizo en el Campo de Polo.
"Solo me queda hacerle llegar nuestro permanente apoyo espiritual y el deseo que prontamente puedan encontrarse con sus familiares y demás seres queridos", agregó Soloaga en el acto que se hizo el martes pasado en el predio de Remonta y Veterinaria del Ejército. Al día siguiente, se comunicó desde la cuenta de Twitter del Colegio Militar de la Nación que Soloaga había participado de otra conmemoración por el Día del arma de Caballería con los cadetes.
Si bien se retiró en 2004 en repudio a la política de Memoria, Verdad y Justicia del gobierno kirchnerista, volvió a la fuerza durante la gestión de Mauricio Macri.
Desde la mesa de organismos de derechos humanos expresaron su preocupación por la proclama de Soloaga a favor de los genocidas. "Dichos como los de Soloaga no pueden ser consentidos. Sus expresiones horadan la democracia, que hace casi 40 años recuperamos, y atentan contra la búsqueda de justicia que nos ha guiado durante las últimas décadas", sostuvieron en un comunicado que lleva la firma de Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, H.I.J.O.S Capital, la ADPH, APDH La Matanza, la Asociación Buena Memoria, el CELS, la Comisión Memoria, Verdad y Justicia Zona Norte, Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz, la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, la Liga Argentina por los Derechos Humanos y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.
El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, también repudió la reivindicación de Soloaga de los condenados o procesados por delitos de lesa humanidad. "En las fuerzas de la democracia no se puede permitir darle lugar a estos negacionistas retirados", tuiteó.
Después de una denuncia presentada por el director nacional de Derechos Humanos Eduardo Jozami, Taiana ordenó la remoción de Soloaga por violar el Código de Disciplina Militar. “Los dichos de Soloaga referidos contrarían no sólo un amplísimo consenso nacional que sostiene las políticas de Memoria, Verdad y Justicia que el Estado Nacional viene llevando a cabo desde el año 2003, sino también las decisiones adoptadas en reiteradas oportunidades por el Poder Legislativo y las altas autoridades de la Justicia Nacional", dice la resolución del Ministerio.
“A 40 años de democracia, es inaceptable y no toleraremos bajo ninguna circunstancia este tipo de manifestaciones y les cabrá la sanción disciplinaria correspondiente a quienes tengan estos pronunciamientos que atentan contra la democracia y las políticas de memoria, verdad y justicia”, concluyó Taiana.
Las manifestaciones de Soloaga en reivindicación de los represores detenidos por crímenes de lesa humanidad se inscriben en un contexto de crecimiento de las expresiones de ultra-derecha, los discurso de odio y el negacionismo.