El exconcesionario de la Hostería Polo Giménez, Maximiliano Walther, salió al cruce del ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Roberto Brunello, quien había expresado que el establecimiento es más conocido por las polémicas y dudó de que sea una unidad de negocio rentable.
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"No es para ser millonarios, pero la hostería sí es rentable"
Walther, quien tuvo la concesión durante diez años, desde 2010 hasta 2020, consideró que es una unidad de negocio que tiene gran futuro por el desarrollo del turismo interno. También dijo que no entiende las demoras de la Municipalidad de Valle Viejo para ponerla en marcha.
"Creo que el ministro está equivocado, la hostería Polo Giménez es una unidad rentable. Si bien no es un hotel grande del centro, pero en Catamarca lo que hace falta son pequeños emprendimientos de 4 o 5 habitaciones que también son para generar empleo. En su momento hemos llegado a ser siete u ocho personas en temporada alta. No sirve para hacerse millonario porque no es una cadena hotelera, pero es una unidad rentable porque se trabajaba bien cuando había turismo", señaló.
La hostería que fue inaugurada por el exgobernador Eduardo Brizuela del Moral estaba en manos de la Municipalidad de Ancasti, que luego la concedió al grupo empresario. Cuando asumió el gobernador Raúl Jalil, la intendenta Susana Zenteno se mostró interesada por la hostería. En ese marco, el Gobierno rescindió el contrato con Walther y la concedió al municipio de Valle Viejo.
Walther dijo que los problemas que tuvieron en su momento estuvieron vinculados a la falta de servicios. Recordó que hubo un año en el que estuvieron 67 días sin luz por la caída de postes del tendido eléctrico por una nevada.
"La hostería estaba en una zona tripartita en la que ningún municipio prestaba ningún tipo de servicio porque unos aducían que estaba lejos, los otros decían que estaba arriba o que le quedaba retirado. Entonces, no teníamos, por ejemplo, ni el servicio de recolección de basura. Tampoco teníamos agua potable, nosotros teníamos agua de una vertiente de la cual la abastecíamos a la hostería, pero cuando teníamos problemas de electricidad, nos quedábamos sin las bombas para abastecernos, así que teníamos que subir agua mediante camiones o en la camioneta, personalmente, llevar tanques de agua para el normal funcionamiento", recordó.
De todos modos, el empresario dijo que aún en la adversidad por la falta de servicios, la hostería permitía obtener alguna ganancia. Cuando el Gobierno pidió rescindir el contrato se llegó a un acuerdo porque en ese momento la situación "ya era insostenible". En este sentido, recordó que a la falta de servicios se sumó, una situación económica complicada y el inicio de la pandemia en la que la hostería estuvo cerrada.
Otra etapa
En diciembre de 2020, la Municipalidad se hizo cargo de la obra y desde entonces permanece cerrada. Según funcionarios de la Municipalidad, había problemas estructurales en el establecimiento turístico.
"Yo no sé por qué la Municipalidad está encaprichada, porque creo que pasa por algún capricho que no la arreglan, no la ponen en condiciones. La hostería quedó equipada y para que ellos sigan trabajando. Si querían podían trabajar en el comedor y pintar los habitaciones o podían trabajar con las habitaciones y arreglar algo del comedor, se podía hacer las dos cosas a la vez, pero no, indudablemente ellos decidieron cerrarla y ahora aducen que es por el deterioro", indicó.
"En el convenio que se firmó, cuando se rescindió el contrato, quedó constancia de que la hostería quedaba completamente equipada. Aclaro que quedó hasta con las mesas puestas para que la Municipalidad la siga explotando y la comuna, por decisión propia, decidió no continuar, aduciendo que era por los problemas edilicios, pero primero hubo una inspección, a la que ellos fueron, se vio y se firmó un acta en la que se dejó constancia de que la hostería quedaba en condiciones", manifestó.
El establecimiento estuvo envuelto en varias polémicas durantes estos últimos años. El año pasado el concejal Gerónimo Cabrera había denunciado que los trabajadores municipales que eran llevados al complejo para trabajar, estaban sometidos a condiciones infrahumanas.n
