Después de dos movilizaciones masivas, de las cuales una estuvo marcada por la brutal represión por parte de las Fuerzas de Seguridad, las organizaciones de jubilados vuelven a marchar este miércoles al anexo del Congreso en reclamo ante la pérdida del poder adquisitivo y el recorte de prestaciones, además de la decisión del Gobierno de no prorrogar la moratoria previsional. También hay convocatorias en otros puntos del país.
Marcha al Congreso: la Policía impidió que los jubilados bajaran a la calle
Las marchas de jubilados de los miércoles, una postal habitual a fines de los 90, volvieron en septiembre, luego de que la Cámara de Diputados respaldara el veto del presidente Javier Milei a la nueva fórmula previsional aprobada semanas antes por el Congreso y, para mayor indignación, se celebrara un asado en la Quinta de Olivos para agasajar a los legisladores del PRO y la UCR que apoyaron el rechazo.
La jornada amaneció con vallas en la zona del Congreso y un despliegue de efectivos policiales dispuestos en varios puntos, y se espera que con el correr de las horas se vaya restringiendo la circulación.
"Con la caída de la ley de moratoria nadie va a poder jubilarse", indicó en un comunicado el Plenario de Trabajadores Jubilados, una de las organizaciones que convocan.
La marcha es, como todos los miércoles, a las 17 al anexo del Congreso. "Por restitución de los medicamentos y de la atención en PAMI y en las obras sociales provinciales, ampliación de los listados, atención integral, suministro de insumos y nombramiento de cuidadores", indicó el Plenario, que pidió que haya "elección inmediata de la dirección de trabajadores y jubilados" en la obra social.
Además, en el comunicado los jubilados rechazaron el "vaciamiento de la Anses", y añadieron: "No al uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para la especulación financiera, monetaria, bursátil o para pago al FMI".