El exdiputado Rubén Manzi (CC-ARI) cuestionó el verticalismo de La Libertad Avanza, un partido que, según planteó en declaraciones para Ancasti Streaming, es más verticalista que en la época de ultraverticalismo del general Perón y en el que “internamente parece que está vetado pensar”.
Manzi, sobre LLA: "Internamente parece que está vetado pensar"
El exdiputado aseguró que los libertarios locales no saben si serán oposición, sparring o aliados del Gobernador.
La consulta se originó en la respuesta que una referente de LLA le dio al diputado provincial Tiago Puente (GENERAR), luego de que este planteara conversar con los libertarios en el ámbito local, ante lo cual la dirigente aclaró que el partido trabaja con la línea que baja desde Nación. Manzi dijo que la postura no lo sorprendió, porque “esto lo venía diciendo”.
Para el exdiputado, LLA “es lo más antiliberal que puede haber desde el punto de vista político” y “tiene sesgos autoritarios”. Remarcó que lo más grave no es esa aspiración al ultraverticalismo, sino que “impide pensar a la gente”, lo que, advirtió, supone que “no hay discusión que enriquezca la situación”.
Sobre la interna libertaria, aseguró que “hoy están crujiendo sus estructuras” porque la senadora Patricia Bullrich, junto con un grupo importante de legisladores, “les está marcando la cancha”. Admitió que no sabe “hasta dónde esa fisura se convierte en fractura o no”, aunque consideró que el ultraverticalismo “no les está funcionando”.
En el plano local, Manzi planteó que los libertarios ni siquiera saben qué papel cumplirán frente al gobernador Raúl Jalil, una crítica que ya había formulado en octubre de 2025, cuando, como candidato a diputado provincial por Primero Catamarca, los acusó de haber terminado “obedientes a Jalil”. Según describió, tienen por delante tres posibilidades: ser una oposición complaciente que haga de sparring, ser realmente opositores o ir junto al mandatario. No lo definen, dijo, porque “ni siquiera discuten una estrategia propia, porque les está prohibido discutir”. Sobre ese dilema, aclaró que no se involucrará: “Yo en esa no me meto, ni tengo por qué meterme. Tampoco me invitaron a meterme, así que no tengo ningún conflicto con eso”.
Consultado por si lo habían invitado a la visita del presidente Javier Milei, respondió: “No, por supuesto que no, yo no soy más diputado”. Después comparó su caso con el del diputado provincial Francisco Monti (LLA): “Monti abrazó el mileísmo fervorosamente, yo nunca lo abracé, así que lo esperable era que lo inviten a él, no a mí”.
Respecto del armado opositor, insistió en que la oposición “se tiene que unir”, aunque aclaró que no se refiere a “caballos de Troya”, sino a “los que realmente queremos construir una cosa distinta al gobierno de Jalil”. Sobre los futuros aliados, graficó: “No tengo el zodíaco armado para saber con quién vamos a terminar construyendo esa alternativa”. Aseguró que siguen los contactos con el diputado provincial Javier Galán (MID) y con el sector de Puente, además de con algunos dirigentes de otros espacios, aunque no de manera oficial.
En cuanto a las diferencias con los libertarios, remarcó que su sector no aceptará ese modelo de conducción: “No nos vamos a alinear como chicos en una fila de una escuela de hace 70 años atrás”. Y agregó: “Lo vemos claramente, hay un pacto entre Jalil y Milei”.