Lula Da Silva logró la reelección al superar a Flávio Bolsonaro
Con el 99,96% de las secciones totalizadas, el presidente alcanza el 51,78% de los votos válidos frente al 48,22% del candidato del Partido Liberal.
Con el 99,90% de las secciones electorales totalizadas, Luiz Inácio Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) ganó las elecciones en Brasil a Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), en una definición que mantuvo en vilo al país.
Según los resultados, Lula reúne 64.224.310 votos, equivalentes al 51,78% de los sufragios válidos, mientras que Flávio Bolsonaro obtiene 59.810.510 votos, el 48,22%.
En la instancia inicial, el mandatario había obtenido el 45,1% de los votos, frente al 47% de Flávio Bolsonaro, una diferencia que los sondeos previos no habían anticipado. Desde el retorno de las elecciones presidenciales directas en 1989, el candidato que encabezó la primera vuelta siempre llegó al Palacio de Planalto. Hasta hoy.
El mandatario participó en su séptima elección presidencial y llegó a la segunda vuelta con la confianza de que su experiencia en disputas electorales podía modificar el resultado de la primera ronda. En la noche del 4 de octubre, después de perder la primera vuelta, reconoció que le había sorprendido el resultado, pero se mostró confiado en darlo vuelta.
Polémica por la extensión del horario de votación
La jornada electoral estuvo atravesada por una decisión judicial que generó confusión en distintos establecimientos. El juez del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin dispuso extender por dos horas el horario de votación, luego de un planteo del Partido de los Trabajadores (PT), que denunció dificultades en el transporte público y presuntas irregularidades que podían afectar la participación de los electores.
La medida estableció que los centros de votación que todavía recibían ciudadanos permanecieran abiertos hasta las 19, hora local, en lugar de cerrar a las 17, como estaba previsto originalmente. Sin embargo, la resolución se conoció cuando numerosas mesas ya habían cerrado y comenzado el procedimiento de envío de los resultados. Las autoridades aclararon que la extensión alcanzaba únicamente a los establecimientos que aún estaban recibiendo votantes.
La decisión generó cuestionamientos desde sectores vinculados a Bolsonaro, mientras que el oficialismo sostuvo que era necesario garantizar el derecho al voto ante los problemas denunciados. La controversia sumó tensión a una elección que ya estaba marcada por la polarización política.