La Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió levantar las medidas provisionales que desde 2017 protegían a Milagro Sala aunque advirtió que eso no implica una habilitación para revertir, sin justificación, las condiciones en las que cumple su condena. En la resolución, el tribunal internacional sostuvo que las condiciones de salud de la referenta de la Tupac Amaru siguen siendo delicadas y que requiere tratamiento médico, psiquiátrico y psicológico. Su defensa advirtió que cualquier intento de traslado a Jujuy o a una cárcel sería contrario a lo que estableció la Corte IDH y comprometería directamente su vida
Los razones de la Corte Interamericana de DD.HH para levantar las medidas que protegían a Milagro Sala
El tribunal considera que el Estado cumple con las medidas de tutela de la referenta de la Tupac Amaru, que recibe tratamiento especializado en la Provincia de Buenos Aires y que debe seguir así.
Después de un pedido del gobierno de Javier Milei, la Corte IDH tomó la decisión de poner fin a la resolución dictada en noviembre de 2017, pero advirtió que el Estado debe garantizar las condiciones de atención y tratamiento que Milagro Sala mantiene hasta el momento. La medida “no significa que el riesgo clínico haya desaparecido ni que la situación de la beneficiaria se encuentre plenamente estabilizada. Por el contrario, las constancias médicas y judiciales más recientes dan cuenta de una condición aún delicada, susceptible de agravamiento, que exige continuidad terapéutica y una especial diligencia por parte del Estado”, sostiene el organismo en la resolución,
A pesar de la grave situación de salud de Milagro Sala, que es atendida en La Plata por una trombosis venosa profunda y por una trastorno depresivo persistente con síntomas psicóticos e ideación suicida, la Corte IDH tomó la decisión porque sostiene que ya no se cumplen los tres requisitos para que mantener las medidas provisionales: extrema gravedad, urgencia y necesidad de evitar daños irreparables a las personas. Según el tribunal, “las autoridades internas han actuado como garantes de la protección” y “las actuaciones posteriores del Estado han conducido a que la beneficiaria pueda cumplir con la medida de privación de la libertad en condiciones que garantizan sus derechos”.
En un comunicado, la defensa indicó que cualquier intento de trasladar a Milagro a la cárcel o de alejarla del tratamiento que lleva adelante “sería contrario a lo que la Corte IDH estableció y comprometería directamente su vida”. Y resaltaron que “la resolución no habilita ningún retroceso, sino que obliga al Estado a sostener la protección”. Agregaron que si “esas condiciones fueran revertidas, la vía de las medidas cautelares y provisionales del sistema interamericano volvería a quedar abierta”.
Otro de los puntos que tuvo en cuenta el organismo internacional es el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que en mayo de 2025 dejó firme la pena única de 15 años de prisión e inhabilitación absoluta para Milagro Sala. “Al haber cambiado la situación jurídica de la beneficiaria de imputada a sentenciada, ahora goza de las garantías propias de su estado y tiene la tutela de autoridades judiciales de ejecución de la pena a cargo de su situación”, indica la resolución y agrega que “las autoridades internas han adoptado medidas concretas” para que “reciba la atención especializada que requiere”.
Es en este último punto donde el equipo de Milagro Sala hace hincapié y también la Corte IDH: frente a la compleja situación de salud de Milagro Sala el Estado actuó como garante de sus derechos, brindandole atención, por eso levanta las medidas, pero así debe seguir funcionando. No se tiene que leer como una habilitación para cambiar las condiciones. “La capacidad operativa de la tutela interna para atender las crisis de la beneficiaria, permite concluir que la intervención de este Tribunal ya no es necesaria (...) aun cuando el riesgo clínico persista y deba seguir siendo atendido”, indica el texto.
Tal como contó Página/12, la referenta de la Tupac Amaru sufre padecimientos mentales agudos que se profundizaron en los más de 10 años que lleva presa y que se agravaron aún más tras la muerte de su hijo, Sergio Cholque, y su marido, Raúl Noro. “Como profesional de la salud mental quiero que quede claro que eso no es depresión, es una profunda tristeza por las condiciones de injusticia en las que le toca transitar estos últimos años”, sostuvo Gabriela Dueñas, la doctora en Psicología que la asiste.
Por otra parte, su médico personal, Jorge Rachid, dijo que “vive disparando una sintomatología que asusta” y culpó a la justicia jujeña y al máximo tribunal por la persecueción a la que someten a la referenta de la Tupac Amaru. Mañana a las 12 horas, el médico dará una conferencia de prensa para pedir la inmediata liberación de Milagro Sala.