Piden recortar primero los cargos políticos

Libertarios salieron al cruce del pase de empleados estatales al sector privado

Los diputados libertarios Federico Lencina y Matteo Manti salieron al cruce de la nueva ley que prevé instalar el gobierno provincial.

2 de noviembre de 2026 - 20:24

El presidente de La Libertad Avanza (LLA), el diputado Federico Lencina, le reclamó al gobernador Raúl Jalil que reduzca los funcionarios y cargos políticos de su gestión antes de avanzar con el pase de agentes públicos al sector privado. En la misma línea se pronunció el compañero de bancada Matteo Manti. A través de comunicados difundidos el fin de semana, ambos respaldaron la idea de achicar el Estado, aunque pidieron que el recorte empiece por la política.

La réplica llegó después de que el Gobernador anticipara, que en unos 15 días estará definido el proyecto de ley para incentivar el paso de trabajadores estatales a la actividad privada. La Provincia lo elabora junto con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), con la participación del empresario Gustavo Grobocopatel. Consultado sobre si su administración busca reducir la planta estatal, Jalil había respondido: “Obvio, estamos en ese plan”.

“Si Jalil quiere reducir el empleo público, ¿por qué no empieza por reducir la cantidad de funcionarios y cargos políticos de su propio gobierno?”, cuestionó Lencina. El legislador aclaró que está de acuerdo con un Estado más chico y eficiente. Sin embargo, propuso comenzar por “revisar la enorme estructura política que el oficialismo ha construido durante estos 15 años de gobierno”.

El planteo de Manti siguió el mismo recorrido. “Ahora el gobernador quiere achicar el Estado y promover el empleo privado. ¡Bienvenido al debate, gobernador!”, ironizó. Para el dirigente, si el titular del Ejecutivo pretende avanzar en ese camino, “hay que reducir los funcionarios y cargos políticos de su propio gobierno”. Y resumió su postura con una consigna: “¡Menos privilegios para la política, más oportunidades para los catamarqueños!”.

Los dos libertarios coincidieron, además, en el diagnóstico sobre el empleo. “Catamarca necesita más empresas, más inversiones y más trabajo privado genuino”, afirmó Manti, quien señaló a la minería, el turismo y el desarrollo productivo como fuentes de oportunidades reales. Lencina, por su parte, planteó que la actividad minera y la llegada de nuevas empresas tienen que reflejarse en más puestos de trabajo, “principalmente para los catamarqueños”.

En los dos textos apareció también una pregunta dirigida al peronismo local: qué opinan ahora “los defensores del famoso ‘Estado presente’” sobre los anuncios del Gobernador. “Algunos de su propio espacio ya salieron a cuestionarlo”, remarcó Manti. Lencina, a su vez, observó que dirigentes del PJ ya comenzaron a tomar distancia.

Ese mecanismo había sido anticipado por el propio Jalil. En junio, el Gobernador había sugerido la posibilidad de que la Provincia pagara la mitad del sueldo de los empleados públicos que decidieran incorporarse a una firma privada. A fines de agosto había vuelto a mencionar el envío de una ley a la Legislatura para facilitar esos traslados, sobre todo hacia la minería. Hasta el momento, no trascendieron los beneficios ni las condiciones para acceder al régimen.

En sus últimas declaraciones públicas, el mandatario admitió una caída del empleo privado en la provincia. Según sus números, el sector contaba con unos 26.000 trabajadores cuando asumió, llegó a casi 40.000 y hoy se ubica en una franja de entre 35.000 y 37.000. Sostuvo, además, que incentivar la contratación privada exige cambiar una percepción extendida que asocia el trabajo con el ingreso a la administración pública.

Lencina, en tanto, sumó otro reclamo. Le exigió al Gobernador que explique “los índices y las designaciones realizadas durante sus mandatos”. “¿Cuántos dirigentes que no fueron electos terminaron ocupando cargos políticos? ¿Cuánto nos cuesta mantener esa estructura de ñoquis vip?”, disparó.

Antes de cerrar su comunicado con la defensa de un Estado “más eficiente, transparente y que nos cueste menos”, el diputado deslizó una hipótesis para explicar por qué Jalil no avanza sobre su propio equipo: “¿O será que le debe una vela a cada santo y el PJ no se lo permite?”.

Saracho: “Pura demagogia de derecha”

Las críticas también llegaron desde la izquierda. En un comunicado, el dirigente Pedro Saracho (Partido Obrero) calificó de “pura demagogia de derecha” la propuesta de trasladar trabajadores estatales a las mineras y a otras empresas. Según su lectura, la medida no resuelve la precarización laboral de miles de agentes públicos ni el problema de la desocupación.

Saracho admitió que, para becados y contratados, el pase puede resultar atractivo por los salarios más altos. Sin embargo, apuntó que las mineras “también se sostienen sobre la base de contratos precarios, de seis meses o un año”, con trabajadores que quedan “a merced de futuras renovaciones”.

“Además, no se crea ni un solo puesto de trabajo nuevo. Se trata simplemente de trasladar trabajadores que ya tienen empleo, mientras los desocupados siguen sin perspectivas laborales”, insistió.

Para el referente del Partido Obrero, la iniciativa se inscribe en la orientación de ajuste que promueven el presidente Javier Milei y los gobernadores que acompañan sus políticas, con retiros voluntarios, reducción del empleo público y beneficios para las grandes empresas. “Lejos de combatir la precarización, busca hacer pasar como una solución lo que en realidad es una adaptación a las exigencias del gran capital”, sentenció.

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