La Suipachense en crisis: trabajadores advierten que la planta podría cerrar en 15 días
La histórica fábrica procesaba 250.000 litros diarios y ahora apenas alcanza 40.000. Con más de 500 cheques rechazados y sueldos impagos, el desmorone es inminente.
La crisis golpea fuerte a la industria láctea y La Suipachense no es la excepción. La histórica empresa de Suipacha, controlada por el grupo venezolano Maralac, atraviesa una situación límite: despidió empleados, debe meses de sueldos y acumula más de 500 cheques rechazados. En el pueblo bonaerense, la comunidad salió a la calle tras los 10 despidos recientes y teme que otros 140 trabajadores pierdan su empleo. La planta, que llegó a procesar 250.000 litros diarios de leche, hoy está bloqueada y sin producción.
Los empleados denuncian la ausencia total de directivos y el atraso de haberes desde julio. “No hay nadie que se haga cargo, ni siquiera el nuevo gerente que prometieron nombrar”, señalaron delegados. Mientras tanto, la intervención de la Secretaría de Trabajo sigue sin aparecer. Según registros del Banco Central, la compañía arrastra deudas por más de $3.600 millones y compromisos impagos con unos 180 tambos proveedores. Para operar con normalidad, La Suipachense necesitaría unos $3.000 millones mensuales, pero solo recauda $500 millones.
El gremio Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) también quedó en el centro de la escena, acusado por la empresa de agravar la conflictividad, aunque los trabajadores apuntan directamente a la conducción de Maralac por la falta de respuestas.