viernes 19 de abril de 2024
Ataques con balas de goma a la cara

La Justicia investiga a la policía de Bullrich por la represión del 1° de febrero

La represión terminó con al menos 285 personas lesionadas por la policía motorizada de la Policía Federal.

Por el operativo de represión inspirado en el protocolo anti-protestas de Patricia Bullrich que derivó en detenciones y al menos 285 personas lesionadas por las fuerzas de seguridad, el fiscal Ramiro González pidió las primeras medidas para establecer en particular la responsabilidad del Grupo de Operaciones Motorizadas de la Policía Federal (PFA). Sus agentes dispararon balas de goma a mansalva en la noche de 1º de febrero, una de la cuales lesionó gravemente en el ojo izquierdo del abogado Matías Aufieri, del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh), y otra hirió en la espalda a Guillermo Ermili, secretario parlamentario del bloque PTS-FIT de Diputados, en el momento que trataba de sacarlo del lugar. La fiscalía le pidió a la PFA que entregue la orden que dispuso el despliegue de efectivos (para saber quién la dio y en qué términos), la nómina de todos los policías que participaron, las modulaciones entre las 20 y las 23 horas y si Asuntos Internos dispuso algún sumario frente a la violencia utilizada por los efectivos.

Aufieri fue aceptado como querellante por el juez Julián Ercolini y la investigación quedó delegada en la fiscalía de González quien, en un primer dictamen, delimitó su análisis a lo sucedido aquel 1º de febrero, el segundo día de protestas contra la Ley Ómnibus. La denuncia que originó el expediente había sido presentada por el defensor Luciano Hazan, coordinador del Programa contra la Violencia Institucional de la Defensoría General de la Nación. Aportó, en un comienzo, una descripción que había hecho Ermili, quien relató que cerca de las 21 horas aparecieron los policías motorizados cuando no había gente cortando la calle, andaban en círculos y comenzaron a disparar intempestivamente hacia la zona de la Plaza del Congreso donde estaban los manifestantes, en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos. Tiraron un gas más irritante que los ya conocidos (pimienta y lacrimógeno) y luego dispararon postas de goma hacia la parte superior del cuerpo (lo que puede causar lesiones fatales).

Ermili encontró a Aufieri herido y mientras lo calmaba recibió un disparo arriba de la cintura. Se acercaron al Congreso y otro abogado, Carlos Platkosky, lo llevó al hospital Santa Lucía. Finalmente lo operaron en el Instituto de la Visión. Aufieri, que también es asesor del Frente de Izquierda, presentó después un escrito propio con algunos detalles, como que las motos eran unas 15 y el doble de policías (iban dos por vehículo) y que los agentes sentados atrás disparaban a muy corta distancia directamente a la cara. No se les veía la cara porque llevaban casco. Antes la Gendarmería había bajado a la gente a los empujones de la vereda del Congreso hacia la calle, pero todo el mundo se subió a la plazoleta y la plaza. El abogado entregó filmaciones (hubo canales que tomaron escenas de brutalidad policial) y el informe de la Comisión Provincial por la Memoria.

El fiscal González pidió entre sus medidas que el Congreso entregue las imágenes de sus cámaras de vigilancia que hayan registrado el ataque policial en la parte de la plaza ubicada entre las calles Entre Ríos, Solís, Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. Lo mismo le requirió al Centro de Monitoreo Urbano de la policía porteña. A la comisaría comunal 3C le encomendó obtener cámaras de videovigilancia de comercios u otros establecimientos cercanos. A la PFA, que informe si se labró un sumario interno. Al jefe de la fuerza, Luis Rollé, le dijo que debe enviarle: "La orden del servicio operativo dispuesto para cubrir la manifestación convocada en el contexto del debate del proyecto de ley denominado ´Bases y Puntos de partida para la Libertad de los Argentinos' en los alrededores del Congreso (una medida clave para saber quién y qué orden les dio a los policías); "la nómina del personal que cumplió aquella orden en el turno que comprende el horario de las 21 horas del Grupo de Operaciones Motorizadas y especifique la función de cada miembro del grupo"; "las modulaciones efectuadas entre los miembros de la fuerza entre las 20 y las 23 horas". También pidió informes al hospital Santa Lucía, al Bazterrica y al Instituto de la Visión, por donde pasó Aufieri.

La querella impulsó este lunes algunas medidas adicionales: más testigos y que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires explique por qué no había iluminación o la luz era muy débil en las inmediaciones del Congreso.

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