Este jueves se celebra el Día Internacional de las Pymes, una fecha impulsada por Argentina en las Naciones Unidas que encuentra al sector productivo nacional en un momento crítico. En ese marco, el presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y titular de la Asociación Empresaria de Rosario, Ricardo Diab, trazó un duro diagnóstico sobre el impacto de las políticas del gobierno nacional en los pequeños comercios e industrias. En una entrevista a Radio 2, el dirigente alertó sobre el cierre de locales y una inminente concentración económica.
La CAME trazó un duro diagnóstico sobre la situación del sector
El presidente de CAME cuestionó la falta de medidas oficiales para las firmas locales, apuntó contra los beneficios exclusivos para las inversiones extranjeras y alertó sobre el inminente cierre de pequeñas empresas frente a la crisis de ventas.
Diab marcó una clara distancia con las expectativas de reactivación a corto plazo que sostienen otros sectores empresarios y cuestionó la falta de contención de la actual gestión. “Nosotros no somos objetivos, representamos intereses, los de la pequeña, micro y mediana empresa. No nos sentimos interpretados por las acciones y las actitudes que tiene el gobierno para con nuestro sector”, sostuvo, para luego agregar que aunque quieren ser optimistas, el rumbo actual todavía no los contiene.
En relación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), Diab reclamó un esquema similar pero adaptado a las posibilidades reales de las pequeñas empresas, con valores de ingreso inferiores que resulten accesibles. El RIGI, establecido en el marco de la Ley Bases, exige una inversión mínima de 200 millones de dólares para acceder a beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios, lo que deja fuera a la totalidad de las pymes . “No queremos impedir el ingreso de inversión extranjera, pero mientras la estamos pasando mal, beneficiar exclusivamente a inversión extranjera nos parece muy difícil”, advirtió el referente empresarial.
Consultado sobre el desembarco de grandes firmas internacionales con locales amplios en la ciudad de Rosario y otras plazas fuertes, en contraste con el cierre de pymes, Diab analizó que las corporaciones “tienen la capacidad económica suficiente para ir quedándose con los espacios que van dejando la cantidad de pequeñas empresas que van a estar cerrando”. En ese sentido, lamentó el escenario a futuro: “Volvemos a una gran concentración”. La principal preocupación del sector radica en la sostenida caída del consumo, que no logra ser compensada por la venta electrónica ni por la implementación de nuevas tecnologías . “Llegamos a un límite que nos miramos y decimos: ‘Está bien, vamos a capacitarnos, inteligencia artificial, venta electrónica, nuevas estrategias de marketing, nuevos productos’. Pero si no hay consumo, no hay tracción”, advirtió el dirigente rosarino.
Durante la jornada, CAME organizó paneles y talleres en Buenos Aires junto a autoridades de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y la Sociedad Rural Argentina. Sobre la relación con estas entidades, Diab reconoció que las pymes son “los menos optimistas” del grupo. Finalmente, el presidente de la Asociación Empresaria de Rosario cuestionó el lugar que el Estado le otorga al sector, que alberga al 95 por ciento del empleo formal y sostiene el tejido social. Señaló que contar apenas con una dirección o subsecretaría demuestra el desinterés que existe en el organigrama nacional. “Las pymes están en boca de todos y en manos de nadie. Y pasa el tiempo, pasa la política, pasan los que pasan y hoy podemos decir exactamente lo mismo”, concluyó.