Judiciales tomaron el edificio del fuero laboral contra la reforma de Milei
Los trabajadores ocuparon el edificio del fuero laboral nacional y denunciaron que la reforma elimina la Justicia del Trabajo y debilita derechos laborales.
Trabajadores judiciales tomaron este martes el edificio ubicado en Diagonal Norte 760 en el que funciona parte del fuero laboral nacional. Es en el marco de la protesta que la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) lleva adelante en rechazo al traspaso de la justicia laboral federal al fuero de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) tal como está previsto en la polémica reforma laboral de Javier Milei que el Senado convertirá en ley este viernes.
El traspaso de la justicia laboral a la Ciudad, denuncian los judiciales, es parte de la avanzada del gobierno libertario contra los derechos de los trabajadores. Así lo advirtió la camarista laboral Andrea García Vior quien, en diálogo con Página/12 desnudó sin ambages el verdadero objetivo detrás de esta nueva avanzada libertaria: "Esto es la eliminación del fuero del Trabajo, no es un traspaso de competencias como dicen. No quieren a los jueces laborales directamente, no les gusta sus inclinaciones, quieren designar nuevos en la Ciudad de Buenos Aires y adoctrinarlos".
A la redefinición del cálculo de indemnizaciones, la creación del banco de horas, la posibilidad del pago en especies, la fragmentación de las vacaciones, el fin de la jornada laboral de 8 horas y las limitaciones al derecho a huelga el gobierno de Milei incluyó en su reforma laboral este cambio que promete crear una justicia laboral al pedir de las empresas.
La reforma laboral dispone la disolución lisa y llana de los 80 juzgados laborales de primera instancia y las 10 salas de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que serían sustituidos por apenas una decena de juzgados en los tribunales porteños que hoy no existen. También se eliminan de cuajo 30 juzgados vacantes y la sala VII que tampoco tiene jueces titulares. No es que no funcionan, sólo que los ocupan jueces subrogantes, más todo el personal que sí es estable. De esta manera el gobierno libertario busca garantizarse tribunales afines a su avanzada antitrabajadores que avalen en sus fallos el recorte de de derechos y antepongan los intereses empresarios por sobre los de los trabajadores.
En ese sentido la UEJN denunció en un comunicado que "bajo la consigna engañosa de la 'modernización' laboral, primero se procura debilitar los derechos sustantivos, luego se intenta consumar el proceso con el cierre de la Justicia Nacional del Trabajo, afectando gravemente el sistema institucional de tutela que garantiza su efectiva protección. Con el pretexto de combatir la denominada 'industria del juicio' el Gobierno impulsa esta iniciativa. El calificativo resulta falaz; sin embargo, dentro de la lógica de un modelo que destruye la producción y el empleo adquiere coherencia: una industria más que pretenden desmantelar. En el medio quedan los trabajadores/as privados de derechos y de acceso a una justicia especializada”.