La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) formalizó su situación "de emergencia" ante la decisión del gobierno de Javier Milei de cortar de plano con la obra pública.
Gustavo Weiss: "En el mediano plazo, mueren todas las empresas"
En este sentido, tras un encuentro con su Consejo Federal, dejaron una foto de riesgo: hay 1400 empresas al borde de la quiebra y 220 mil empleados con posibilidad de ser despedidos. Sobre esto el titular de la entidad, Gustavo Weiss, adelantó que "algunas durarán más tiempo que otras, pero en el mediano plazo mueren todas las empresas de construcción".
"No hay ningún sector que sobreviva si no factura, sin ingresos. Están todas las obras paradas, va a haber mucho desempleo y empresas quebradas" dijo Weiss y agregó que: "Ya hay empresas despidiendo. Hay 21 mil constructoras en todo el país y 1400 asociadas a CAMARCO, muchas están muy complicadas. Algunas durarán más tiempo que otras, pero en el mediano plazo mueren todas las empresas".
Comunicado de CAMARCO
La excepcional gravedad de la situación de la actividad de la construcción motivó la realización de una Reunión Extraordinaria del Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción que declaró el Estado de Emergencia en todo el país para el sector y reclamó a las autoridades nacionales y provinciales una solución en brevísimo plazo a los problemas planteados.
Los Consejeros presentes en el encuentro plantearon los problemas que enfrentan, muchos de carácter terminal; y emitieron una cruda Declaración en la que señalaron que, de persistir la grave situación actual, tendrá efectos irreversibles sobre el sector en particular y la economía en general". Asimismo, aseguraron que "CAMARCO representa a empresas que generan más de 500.000 puestos de trabajo, en forma directa, con un gran efecto multiplicador sobre el empleo y la actividad económica general de más de 140 sectores productivos, de gran relevancia en todo el territorio nacional.
No puede dilapidarse un capital humano formado a lo largo de décadas ni el capital, estructura y conocimiento acumulado en las empresas, prolongando aún más una crisis que lleva meses". Y que "este estado imperante llevará a muchas empresas a situaciones de quebranto, probablemente definitivas, con las consecuencias económicas y sociales que ello implica,