La electrónica nacional atraviesa una instancia de crisis que complica de la peor forma el escenario del empleo en ese rubro. En línea con eso, y tras los vaivenes que muestran firmas de peso como BGH, ahora se conoció que la planta de Electrofueguina, empresa controlada por el grupo Frávega, radicada en la ciudad de Río Grande, Tierra del Fuego, encararía un proceso de reducción de personal mediante la modalidad de desvinculaciones acordadas.
Electrofueguina prepara retiros acordados que podrían alcanzar a sus 181 trabajadores
La empresa del grupo Frávega convocaría desde octubre a sus empleados para acordar desvinculaciones, en medio de la caída del empleo industrial.
La medida en cuestión, aseguran en territorio fueguino, alcanzaría a prácticamente la totalidad de sus más de 180 empleados. Según datos del ámbito industrial, la empresa comenzaría durante octubre a convocar a sus trabajadores para plantearles la finalización de la relación laboral mediante esquemas de acuerdo entre las partes.
La propuesta en cuestión, señalan medios fueguinos, alcanzaría a los 181 integrantes de la nómina. O sea, incluiría a las líneas operativas y también a quienes ejercen tareas de supervisión. Electrofueguina aún no oficializó el tipo de condiciones económicas que incluirá en sus ofertas.
Incertidumbre en un contexto de pérdida de empleo
En Tierra del Fuego afirman que el mecanismo consistiría en realizar citaciones individuales a los integrantes de la nómina.
La información trascendió en medio de un contexto de creciente incertidumbre sobre el empleo industrial en esa provincia, donde también circulan datos relacionados con posibles reducciones de dotaciones en otras firmas de los sectores electrónico y autopartista.
Si bien una desvinculación acordada no constituye formalmente un despido unilateral, de más está decir que el avance de este tipo de convenios se traduce en una disminución concreta de los puestos de trabajo disponibles.
La posibilidad de que la convocatoria alcance a la totalidad de la planta genera tensión entre los trabajadores y las organizaciones gremiales por el impacto directo en la actividad de Río Grande. Hasta el momento, la medida no cuenta con la ratificación formal de la dirección empresarial ni de las autoridades de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) o los gremios jerárquicos.
Desplome del empleo y parálisis en la isla
La eventual ola de recortes en Electrofueguina se enmarca en un deterioro ocupacional que azota a la industria amparada por el subrégimen de promoción provincial.
Otras firmas emblemáticas del parque industrial de Río Grande y Ushuaia transitan complicaciones operativas idénticas. Los ajustes de turnos, esquemas de vacaciones anticipadas y la paralización de líneas enteras se han vuelto paisaje cotidiano en el sur del país.
Los últimos indicadores oficiales reflejan la magnitud del impacto. En agosto de 2026, los sectores industriales promovidos registraron un total de 6.564 puestos de trabajo, un derrumbe significativo frente a los 10.033 empleos del mismo mes del año previo.
La rama electrónica totalizó en agosto unos 5.091 operarios. Esto implicó una contracción del 37,7% en su plantel respecto de agosto de 2025. Y con un nivel de fabricación que retrocedió un 30,8% interanual.
La pérdida de poder adquisitivo golpeó directo la comercialización de equipos de aire acondicionado, televisores y celulares, pilares históricos de la facturación fueguina.
En el mercado minorista, las ventas de línea blanca y electrónica de consumo registran caídas interanuales superiores al 20 por ciento. Frente a ese número, sostener dotaciones sobredimensionadas resulta complejo para los números de cualquier balance. A este cuadro de mercado se suman los costos fijos en dólares y las presiones que genera la logística desde y hacia el continente.
Estos factores tensionan los márgenes operativos en un contexto de precios congelados por las menores ventas, lo que termina incidiendo en decisiones de reestructuración sobre el personal que opera en la isla.