Hoy continuaron las declaraciones en la causa en la que se investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito tras la adquisición de tres propiedades. El fiscal Gerardo Pollicita, a cargo de la investigación, busca determinar el origen de los fondos utilizados en las operaciones inmobiliarias, en un expediente que ya suma varias audiencias en los próximos días.
El hijo de una de las jubiladas dijo que con Adorni acordó un pago adicional de US$65.000 por fuera de la escritura
Pablo Feijoo afirmó ante el fiscal que solo vinculó a las partes y detalló la operación con una hipoteca de US$200 mil sin interés.
Pablo Martín Feijoo, amigo de Adorni y señalado como quien organizó la compraventa del departamento de Caballito sobre la calle Miró, declaró ante el fiscal. Se le había solicitado que se presentara con su teléfono celular y con toda la documentación que respalde los gastos vinculados al inmueble.
En su declaración de una hora, Feijoo respondió a las preguntas del fiscal y aclaró que conocía a Adorni porque los hijos van al mismo colegio.
Feijoo es hijo de una de las jubiladas que vendieron la propiedad, Beatriz Viegas. Junto a Claudia Sbabo, participaron de la operación no solo como propietarias, sino también como acreedoras de una hipoteca por 200 mil dólares, sin interés y con un plazo de devolución de un año. En caso de incumplimiento, el acuerdo prevé la restitución del inmueble.
Las otras propiedades bajo la lupa
Otro de los inmuebles analizados es una casa en el country Indio Cua, registrada a nombre de la esposa de Adorni, Bettina Angeletti. Allí se realizaron mejoras a cargo del contratista Matías Tabar, de la firma Grupo AA. Por ese motivo, Tabar fue citado a declarar el viernes 24 de abril a las 9 en Comodoro Py, para precisar el costo de las refacciones en la vivienda ubicada en la provincia de Buenos Aires.
El fiscal también convocó a Juan Ernesto Cosentino, exdueño de la casa del country, que deberá presentarse en Tribunales el 27 de abril.
Las nuevas citaciones se suman a una serie de medidas impulsadas por la fiscalía para reconstruir la trazabilidad de las operaciones inmobiliarias y el movimiento patrimonial del funcionario.
Qué pasó con el departamento de Caballito
Entre los primeros citados estuvieron Natalia Rucci y su esposo, Marcelo Trimarchi, por su intervención en la venta del departamento de la calle Miró, cuando era propiedad del exfutbolista Hugo Morales. Su declaración se extendió durante horas.
Durante el testimonio, el fiscal le preguntó a Rucci a qué valor hubiese publicado el inmueble, de acuerdo a su experiencia como corredora. Según indicó, el precio debería haber sido de 345 mil dólares. Además, se supo que en un principio se había ofertado a 375 mil dólares, que después bajó a 275 mil y finalmente se vendió a 230 mil dólares.