El gobierno nacional tomó distancia de la promesa que hizo la vicepresidente Victoria Villarruel de promover la reapertura de las causas por crímenes cometidos por las organizaciones guerrilleras en los años 70, en el marco de un acto en el Senado convocado en el marco del Día Internacional de las Víctimas del Terrorismo, que se conmemora todos los 21 de agosto.
El Gobierno nacional se diferenció de Victoria Villarruel tras la promesa de reabrir causas contra Montoneros
El vocero presidencial Manuel Adorni aclaró que el tema no forma parte de la agenda del Presidente.
Villarruel habló en un homenaje emotivo, donde disertaron víctimas que plantearon que hasta ahora no eran escuchadas o no tenían un reconocimiento por parte del Estado similar al que tuvieron aquellas personas que fueron blanco del terrorismo de Estado. Fueron testimonios cargados de dolor y tristeza, no sólo por la ausencia, sino por la indiferencia que sintieron las últimas décadas y la impunidad por esos crímenes.
“Reabriremos todas las causas de víctimas del terrorismo para que sea la Justicia la que haga lo que debió hacer hace más de 20 años (...) Argentina, nuestra Patria adorada, para que pueda vivir su aurora, su renacer con justicia debe hacerlo solo con este valor. Para ello, todos los montoneros tienen que estar presos respondiendo por ensangrentar nuestra nación. Sólo con los asesinos en las cárceles podremos, en la unidad y el deber cumplido, poner a nuestra amada Argentina de pie”, manifestó Villarruel.
Más allá de las intenciones de la vicepresidente, el acto ocurrió también en momentos en que el Congreso está sacudido por las consecuencias políticas de la reunión que organizaron un grupo de diputados libertarios en la cárcel de Ezeiza, con ex militares condenados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, entre ellos Alfredo Astiz.