jueves 13 de agosto de 2026
Tras fuertes reclamos

El Gobierno nacional dio marcha atrás con la derogación de la Ley del Libro

Milei y Bullrich confirmaron que no avanzarán con la medida. Desde el sector advierten que la norma fomenta las librerías de barrio y a los autores provinciales.

El Gobierno nacional decidió finalmente sacar de su agenda legislativa la derogación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera, denominada como "Ley del Libro". La decisión fue confirmada por Javier Milei, quien aseguró que existe "perfecta consonancia" dentro del equipo y que la agenda legislativa se define en la mesa política. Por su parte, Patricia Bullrich señaló que el oficialismo busca avanzar actualmente con "medidas más estructurales" y que las farmacias y librerías "no lo son". No obstante, desde el Ministerio de Desregulación aclararon que "no hay nada definido" y que la norma simplemente no forma parte de ningún proyecto que pueda debatirse actualmente en el Congreso.

Esta normativa, vigente desde el año 2001, prevé que las editoriales señalen un único precio de venta de sus libros y este deba ser respetado por las librerías, ya sean grandes cadenas o comercios de barrio. La iniciativa, impulsada desde el Ministerio de Desregulación que comanda Federico Sturzenegger, buscaba eliminar este precio de venta único para, según afirmaban, permitirles a los lectores acceder a "precios más competitivos" fomentando los descuentos y las promociones. Sin embargo, la situación generó un gran revuelo en el ecosistema del libro a nivel provincial y nacional, donde calificaron la medida como un "ataque" en contra de la cultura argentina y el federalismo editorial.

Desde el sector --compuesto por autores, editores, libreros y distribuidores-- señalaron que la experiencia en otros países como Inglaterra demuestra lo contrario: las grandes cadenas venden libros a pérdida para ahogar a la competencia y, una vez que esta quebró, los precios vuelven a subir. Lo que constituye una práctica comercial desleal conocida como dumping. Esto produjo en dicho país el cierre de unas 500 librerías, una caída de la participación de los comercios pequeños y un aumento general del precio de los libros, salvo en los títulos más vendidos.

En nuestra provincia, diferentes actores del sector manifestaron su preocupación al advertir que la medida beneficia a plataformas de venta digital como Mercado Libre y pone en riesgo la "bibliodiversidad", es decir, la pluralidad de libros, autores y editoriales en el mercado. Ante la eventual derogación, las librerías y grandes cadenas optan por vender solo aquellos productos que les garantizan ventas masivas (best-sellers internacionales, libros de autoayuda o autores ultraconsolidados).

Esta situación genera un fuerte malestar en los escritores de las provincias ya que ven aún más cercenadas sus posibilidades de acceder a una mayor circulación de sus obras. Esto fue advertido por la poeta catamarqueña Rosario Andrada, quien dijo que la derogación de la ley "atentaría contra el federalismo".

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