Casi la totalidad de los trabajadores registrados discrepa con el presidente Javier Milei, puesto que el 95% de los trabajadores sostiene que la inflación le gana a sus salarios, además, dejaron ver que sus expectativas para con la realidad financiera son muy bajas: seis de cada diez piensa que en los próximos seis meses las cosas van a estar peor que ahora. Del total de los consultados, el 61 por ciento teme perder su trabajo, algo que perciben porque sus empresas venden o producen cada vez menos.
El 95% de los trabajadores registrados desmiente a Milei
Apenas el 11% cree que la situación de sus hogares va a mejorar en los próximos seis meses. El 27% cree que estará igual que hoy, pero una nítida mayoría (59%) ve que su situación va a empeorar.
Las conclusiones surgen de una encuesta realizada por la consultora INDAGA-RSO entre trabajadores registrados, privados y del sector público, respetando las proporciones por edad, género y nivel de instrucción. En total se entrevistó a 1195 personas, el 60 por ciento mediante encuesta telefónica y el 40 por ciento restante por computadora a partir de trabajadores seleccionados en los sitios de mayor tráfico de las redes sociales.
Inflación vs salarios
Como quedó demostrado, la opinión de los trabajadores registrados contradice el discurso oficial y, en cambio, encaja con lo que indican los índices de consumo, de empleo y de producción. Todos con números negativos. Desde INDAGA-RSO agregan que, como es de suponer, la caída del poder adquisitivo entre los trabajadores no registrados es mucho mayor que entre los registrados, por lo que cabe deducir las consecuencias: si los registrados cobran, en promedio, 1.100.000 pesos y la canasta básica es de 900.000, parece evidente que la mayoría de los no-registrados estarán por debajo de esa canasta básica.
Desde la Casa Rosada afirman que los salarios ya le están ganando a la inflación, pero la casi totalidad (el 95 por ciento) de los trabajadores registrados dicen en la encuesta exactamente lo contrario. Es más, apenas el 4 por ciento afirma que puede ahorrar, mientras que el 45 por ciento no llega a fin de mes y el 49 admite que no puede ahorrar, pero llega a fin de mes. Eso exhibe que una parte importante de los registrados no tiene margen: está en déficit o muy cerca. La realidad es que el poder de compra y de consumo de los trabajadores no se recupera.