El exdiputado provincial Hugo Ávila salió en defensa del legislador Javier Galán y vinculó la decisión de la Cámara de Diputados de rechazar el pedido de baja laboral de una de las denunciantes con una supuesta maniobra política destinada a perjudicar al referente opositor.
Ávila denunció un supuesto plan para apartar a Galán de la política
El exdiputado provincial cuestionó la decisión de mantener en sus cargos a los empleados que denunciaron al legislador.
Las declaraciones se produjeron luego de que la presidenta de la Cámara baja, Paola Fedeli, confirmara que el cuerpo resolvió no hacer lugar al pedido formulado por Galán para desvincular a Daniela Solohaga, la empleada legislativa que lo denunció penalmente por presunto abuso sexual, exacciones ilegales y peculado de servicios.
Ávila interpretó la decisión en otro sentido y aseguró que “era obvio que a las personas que fueron a buscar para que lo denuncien no las iban a echar del trabajo. Al contrario, lo conversado era que les iban a garantizar su fuente de trabajo”.
El exlegislador fue más allá y sostuvo que quienes impulsaron las denuncias contra Galán tendrían asegurada no solo la continuidad laboral sino también eventuales beneficios futuros dentro de la administración pública. “A los que declaran contra Galán no solo les garantizan la fuente de trabajo, sino que también les prometen planta permanente para el futuro”, manifestó.
En sus declaraciones, aseguró que el objetivo final sería desplazar a Galán de la escena política mediante mecanismos judiciales. Según planteó, existiría una articulación entre sectores políticos y actores del sistema judicial para avanzar en esa dirección.
“El plan diseñado en contra de Javier Galán se viene desarrollando de acuerdo a lo pensado por quienes lo impulsaron”, sostuvo, al tiempo que cuestionó el rol que podrían desempeñar fiscales, jueces y otros organismos intervinientes en el proceso.
Además, advirtió que la situación podría convertirse en un precedente para futuros conflictos políticos dentro de la Legislatura. En ese sentido, consideró que la permanencia laboral de los denunciantes podría transformarse en una herramienta de presión contra dirigentes opositores que busquen incrementar su protagonismo político.
“Esto genera un antecedente peligroso. De ahora en más cualquier legislador opositor que empiece a crecer políticamente puede quedar expuesto a este tipo de mecanismos”, señaló.
Ávila también dirigió cuestionamientos hacia otros sectores de la oposición por no haberse pronunciado sobre el caso. Según afirmó, el silencio de distintos bloques legislativos frente a la situación de Galán resulta llamativo y contribuye a fortalecer una estrategia que, a su entender, busca debilitar a dirigentes que cuestionan al oficialismo.
Las expresiones del exdiputado se suman a los planteos realizados por el propio Galán, quien días atrás denunció una supuesta “doble vara” en el funcionamiento de la Cámara de Diputados.