El rector de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), Oscar Arellano, manifestó su preocupación luego de una semana de paro docente y cuestionó al Gobierno nacional por el incumplimiento de lo establecido en materia salarial en el marco de la Ley de Financiamiento Universitario.
Arellano, tras una semana de paro: "Es preocupante que no se cumpla con lo dispuesto por la Corte y la ley"
El rector de la UNCA cuestionó al Gobierno nacional por no aplicar la actualización salarial y advirtió sobre el impacto del conflicto en el segundo cuatrimestre.
Arellano recordó que en junio se había alcanzado un acuerdo paritario que contemplaba un incremento del 21,3% para docentes y no docentes y del 20% para funcionarios de las universidades. Según explicó, ese aumento se aplicó durante junio y julio y representaba, inicialmente, una vía para encaminar el conflicto.
Sin embargo, señaló que posteriormente la Corte Suprema dejó firme una medida cautelar que obliga al Estado nacional a avanzar con una actualización adicional destinada a recomponer los salarios respecto de los valores de 2023. De acuerdo con lo expresado por el rector, ese incremento rondaría el 25% y todavía no se habría aplicado.
“Esto es un serio problema”, sostuvo Arellano, quien explicó que el conflicto volvió a profundizarse a partir del reclamo de los gremios para que se cumpla con lo establecido por la Justicia.
“Es preocupante que no se cumpla con lo dispuesto por la Corte”
El rector cuestionó especialmente que, pese a que el Ministerio de Economía habría girado los fondos correspondientes al Ministerio de Capital Humano luego del fallo, la actualización salarial todavía no se haya hecho efectiva.
“Los hechos concretos van marcando que el Gobierno nacional no tiene vocación de, primero, cumplir con las normas y las leyes”, afirmó Arellano, quien consideró que la situación también plantea un problema institucional debido a que, según su interpretación, no se estaría cumpliendo ni con lo dispuesto por el Congreso ni con una resolución judicial.
En ese sentido, remarcó que “en un país donde la división de poderes es realmente conforme a la República” resulta “realmente preocupante” que no se cumplan las decisiones emanadas de otros poderes del Estado.
Arellano también vinculó el conflicto universitario con una discusión más amplia sobre el financiamiento de la educación pública, la ciencia y la tecnología. Mencionó en ese contexto la situación del INTA, el INTI y el CONICET como parte de un proceso que, a su entender, evidencia una intención del Gobierno nacional de reducir el rol del Estado en esas áreas.
Preocupación por el impacto en las escuelas universitarias
El rector reconoció que el paro tiene distintos niveles de impacto dentro de la Universidad Nacional de Catamarca. Mientras que en las facultades el acatamiento sería menor, señaló que la medida tiene una incidencia mayor en las escuelas universitarias, el nivel primario y el jardín de infantes.
“En muchos chicos se pierden las clases”, explicó, aunque aclaró que el impacto no es total.
Al mismo tiempo, señaló que la situación comenzó a generar un debate interno respecto de la continuidad de las medidas de fuerza en los niveles preuniversitarios y hasta qué punto el paro constituye una herramienta determinante para obtener respuestas del Gobierno nacional.
Arellano también aclaró que no todos los gremios docentes universitarios adhirieron a la medida y mencionó particularmente a CONADU Histórica como uno de los sectores que mantiene una postura más confrontativa en el conflicto.
Reclamos ante la Justicia
Frente al incumplimiento denunciado, el rector anticipó que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), a través de sus abogados, podría avanzar con presentaciones judiciales.
Según explicó, la situación podría derivar eventualmente en planteos contra los funcionarios responsables de ejecutar las medidas, al considerar que podrían quedar expuestos a acciones judiciales por un eventual incumplimiento de sus funciones. “En definitiva, en algún momento serán pasibles de alguna presentación de la Justicia por incumplimiento de funcionarios públicos”, sostuvo.
El rector recordó además que el acuerdo alcanzado en junio no contemplaba únicamente mejoras salariales, sino también un incremento del 20% en los fondos destinados al funcionamiento de las universidades. Según afirmó, ese aumento tampoco habría sido efectivizado. “Ni un acuerdo firmado por ellos mismos lo cumplieron”, cuestionó.
El segundo cuatrimestre, en la mira
Arellano reconoció que el escenario genera incertidumbre sobre el normal desarrollo del segundo cuatrimestre y recordó que algunos gremios ya habían advertido sobre la posibilidad de ponerlo “en jaque” si no se garantizaba el financiamiento universitario. “Pensamos que vamos a tener un segundo cuatrimestre normalizado y lamentablemente arrancamos con conflictos importantes”, expresó.
A pesar del contexto, el rector destacó que la UNCA continúa desarrollando actividades y proyectos institucionales. En ese sentido, mencionó los acuerdos alcanzados con el Gobierno provincial y distintos municipios, entre ellos los avances para la sede universitaria en Recreo y el proyecto para instalar una sede en Andalgalá.
Según Arellano, estas iniciativas forman parte del crecimiento de la Universidad y de su compromiso con la comunidad, pese a las dificultades que atraviesa el sistema universitario nacional.