El bloque de diputados del Frente de Todos salió al cruce de las diputadas provinciales de la UCR Silvana Carrizo, Alejandra Pons y Cristina Gómez, quienes denunciaron que fueron “echadas del Hospital de Niños por efectivos de la Policía” cuando se encontraban haciendo un recorrido en el Hospital Escuela de la institución.
Acusan a diputadas radicales de montar un "escándalo mediático"
Los legisladores del oficialismo provincial señalaron a través de un comunicado que “toda institución pública o privada tiene protocolos de ingreso y de visita; más aún cuando, como en este caso, es un hospital de niños donde se deben salvaguardar los derechos de niñas, niños y adolescentes según la Ley Nacional 26.061 y su similar provincial 5.357. Al organizar una visita a una institución, por protocolo, se debe solicitar un permiso para su realización. Antes de ingresar toda persona debe anunciarse e identificarse, situación que no ocurrió en esta ocasión”.
“En una institución de salud que aún hoy atiende y tiene internados niñas, niños y adolescentes con COVID-19, sumado a otros procesos infecciosos y pacientes con inmuno compromiso, se deben cumplir estrictamente los protocolos de bioseguridad para evitar contagios, y no poner en riesgo la salud de los niños y niñas internadas”, explicaron.
"¿Quién es el avasallado?"
El comunicado añade: “Lo que llama verdaderamente la atención es que quienes son representantes del pueblo con investidura de diputadas, aleguen sentirse avasalladas cuando, en realidad, se les solicitó como a cualquier otro ciudadano, el cumplimiento de los protocolos sanitarios para la realización de una visita y, en su caso, efectuar una filmación en un hospital pediátrico. Y a ello, las representantes del Pueblo se negaron y prefirieron el escándalo mediático, buscando obviamente, algún rédito político ante la opinión pública. Entonces surge la siguiente pregunta: ¿Quién es el avasallado?”
“La condición de representantes del Pueblo impone mayores obligaciones y responsabilidades, y una de ellas es el respeto irrestricto de las normas jurídicas y de la dignidad de las personas. De ningún modo, el hecho de ser legisladoras les confiere el privilegio de incumplir protocolos mínimos en un establecimiento sanitario donde se debe preservar nada más y nada menos que la salud de los más pequeños. Quizás desconozcan que en cualquier sociedad, las únicos privilegiadas debe ser las infancias”, finaliza el escrito.