Noa Productivo

Mujeres de manos y corazón fuertes

Se financiará proyecto por 3 millones de pesos para mujeres de Antofagasta de la Sierra.
viernes, 9 de julio de 2021 · 11:11

El pasado 18 de junio, en oportunidad de desarrollarse la primera reunión del comité de aprobación del NOA del Plan Integral para las Mujeres de la Agricultura Familiar “En Nuestras Manos”, que ejecuta la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (SAFCI), se aprobó uno de los 13 proyectos de Catamarca presentados en el marco línea 1, “Tecnología para la Mujer Rural”.

El mismo, denominado “Crianza Comunitaria de la Vida en el Altiplano” tiene como destinatarias a 12 mujeres pertenecientes a dos comunidades de pueblos originarios del departamento Antofagasta de la Sierra y corresponde a la financiación para la compra de equipamiento y herramientas destinadas la mejora de la producción y sobre todo la optimización del tiempo destinado a las actividades productivas que realizan cotidianamente las mujeres productoras rurales. El “Plan En Nuestras Manos”, se lanzó en octubre de 2020 con una convocatoria que iba hasta el 30 de noviembre de ese año, la cual se amplió posteriormente para la recepción de iniciativas hasta el 20 diciembre 2020.

El proyecto

Al respecto, el pasado 1 de julio, en el micro radial de la Delegación que se emite los días jueves a través de Radio Nacional Catamarca, en el programa “Voces del Valle”, se entrevistó a Sergio Álvarez, referente del área “Pueblos Originarios” de la Delegación y técnico formulador del proyecto aprobado, quien comentó sobre los alcances del mismo.

El proyecto comprende una inversión de alrededor de 2 millones 800 mil pesos en beneficio directo para el grupo de mujeres jefas de hogar, y cuenta con una contraparte que aporta la comunidad y que constituye en total una inversión de alrededor de 3 millones de pesos, y comprende la compra de molinos comunitarios para la producción de forraje para los animales, sobre todo para superar el periodo invernal, lo que redundará en el incremento de la producción de carne para autoconsumo y comercialización en puntos turísticos, y la adquisición de máquinas cardadoras e hiladoras para la elaboración de artesanías textiles. 

“Este proyecto, incluye a un grupo de 12 mujeres que integran dos comunidades que viven en la zona del altiplano, una se llama Atacameños de Antiofaco y otra, Atacameños del Altiplano, y la formulación y presentación de este proyecto supuso un importante esfuerzo, puesto que se realizó en medio de la pandemia, lo cual no ha sido sencillo por los desplazamientos y la logística que se tuvo que realizar. Por ejemplo, una de las comunidades vive a orillas del Salar del Hombre Muerto. Es decir, lugares bastante complicados para acceder, así que es una alegría que haya sido el primero en aprobarse en Catamarca y que justamente el Estado pueda llegar a esos lugares en el departamento Antofagasta de la Sierra”.

Equipamiento

El proyecto en su formulación tuvo previsto realizar un beneficio integral e integrador de productores/as de la economía social, comunitaria e indígena. En este sentido, los proveedores “en el caso de las máquinas de hilar, que no es cualquier herramienta porque se trata de tecnología muy apropiada, están hechas en talleres del que participan integrantes de comunidades indígenas del pueblo diaguita de la zona de Salta, al igual que el molino, que está hecho en el norte de Santa Fe, Reconquista, por una pequeña PyME que se dedica a producir estas herramientas para la pequeña producción. Entonces, es muy virtuoso, porque todo el beneficio del proyecto desde los proveedores hasta las beneficiarias y las comunidades queda en un círculo de la económica comunitaria campesina e indígena. Entonces los proveedores ya están seleccionados y el Estado les va a transferir directamente a su cuenta los fondos para que éste haga la entrega”, explicó. De acuerdo a lo expresado, el proyecto apunta a mejorar las condiciones de producción y optimizar el tiempo destinado a estas taras por parte de las mujeres. “Gran parte del día, las mujeres se dedican a hilar y también a trabajar con los animales y después a transformar ese hilado en artesanías textiles. De esta manera, hablamos de incorporar tecnología apropiada como maquinas cardadoras de fibra y de lana e hiladoras artesanales que les permitan producir el doble de hilo en el mismo tiempo. Es decir, con estas herramientas podrán duplicar la capacidad de producción y de alguna manera optimizar el tiempo para ocuparse de otros quehaceres o de otras tareas, incluso de esparcimiento, porque es la mujer la que está a cargo del hogar y también de los animales, de salir al campo, de traer leña y otras actividades”, comentó Álvarez.

Plan En Nuestras Manos

El “Plan En Nuestras Manos”, se lanzó en octubre de 2020 con una convocatoria que iba hasta el 30 de noviembre de ese año, la cual se amplió posteriormente para la recepción de iniciativas hasta el 20 diciembre 2020. Es en este sentido, que la evaluación y aprobación de los proyectos se ha dividido en dos etapas. La primera desarrollada el pasado 1 de julio y la segunda en la que se está trabajando y en la que Catamarca cuenta con 12 proyectos más. Al respecto, Valeria Mamanis referente del Área de Genero de la Delegación provincial, comentó que “estos proyectos son financiados con fondos FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola) valorizados con euros por lo que, para Catamarca, en el marco de los 13 proyectos presentados, se está requiriendo un financiamiento total de 79 millones de pesos”. “En este sentido, se acaban de evaluar y aprobar los primeros proyectos presentados en la Región NOA, y el resto se van a comenzar a evaluar en esta semana”, comentó. Al respeto de la fecha en la cual se realizará el desembolso de los fondos y se iniciará con el proceso de ejecución del proyecto, Mamanis comentó que “nosotros estamos empezando el proceso de armado de los expedientes para la transferencia de fondos que estimamos puede llegar a ser en dos meses”.

Segunda Etapa de Evaluación y Aprobación de Proyectos

En relación a los proyectos que aún falta evaluar y aprobar, Mamanis comentó que los 13 a los que hace referencia corresponden a los presentados a través de la SAFCI, que cuenta con equipos técnicos en casi todos los departamentos de la provincia. “En este sentido, me parece importante destacar que todos estos proyectos fueron formulados en un marco de pandemia y de restricciones de aislamiento y muchos de los proyectos se llevaron a cabo por el conocimiento y los años de intervención técnica que tienen nuestros equipos en los territorios. En un contexto de aislamiento mucho de la formulación se hace con los diagnósticos y el trabajo territorial y estas situaciones han sido contempladas desde Nación facilitando también la formulación, como, por ejemplo, digitalizar la firma de las mujeres. Al no poder salir en restricción de circulación y al ser fondos internacionales, es necesario cumplir requisitos legales, entonces ahí hubo estrategias tanto a nivel nacional como a nivel de los equipos para poder cumplir esos requisitos” explicó. En cuanto a la evaluación y aprobación de los proyectos restantes comentó que “la intención de las autoridades a nivel nacional y nuestro, es que sean financiados todos. La mayoría de los proyectos presentados, no tan solo por la SAFCI sino por organizaciones y por el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) están en condiciones de ser aprobados y hay una voluntad de que así sea, pero los tiempos, por supuesto, no dependen exclusivamente de nosotros, sino que tienen que ver con la gestión de cómo se van distribuyendo los fondos, la urgencia de los proyectos, las variables y criterios que se definieron en la convocatoria, entre otras”, aclaró.

Universos

En relación al universo al cual el Plan está destinado, Mamanis comentó que “la mayoría de las mujeres son jefas de hogar, son mujeres que tienen asistencia a través de la Asignación Universal por hijo o que tienen trabajos precarios no formales y que estas actividades son parte de su estrategia de sobrevivencia como mujeres rurales productoras, ósea ellas producen, consumen y venden productos de la Agricultura Familiar”.  Este Plan se está desarrollando en articulación con el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad de la Nación, con quien a partir de la formulación y ejecución de estos proyectos se buscará medir, por ejemplo, el uso y distribución del tiempo de las mujeres productoras rurales, permitiendo contar con mapa más certero de este aspecto y otros, que va a permitir una mejor definición de las políticas públicas destinadas al sector.  A partir del proyecto recientemente aprobado comentó que “como todas las comunidades del Oeste y sobre todo de Antofagasta, estas familias viven con grandes limitaciones en la comunicación, en los caminos, entre otras, pero cuentan con una fuerte decisión de permanecer en el lugar y de evitar el desarraigo. Por tanto, es importante la formulación y financiamiento de este tipo de proyectos que tienen mucho de impulso promover el arraigo rural y para que los jóvenes decidan quedarse en los territorios”, finalizó.

La formulación de proyectos en tiempo de Pandemia

Por su parte Sergio Álvarez, como técnico de terreno asentado en el territorio comentó que “Algo que contribuyó a que hayamos presentado 13 proyectos en este periodo de pandemia y con las limitaciones que ha traído como consecuencia, ha sido que la SAFCI tiene muchos años de presencia en el territorio. Desde 1993 con el nombre Programa Social Agropecuario (PSA), y eso en todo el país, lo que fue construyendo un vínculo con las organizaciones campesinas, indígenas y de la agricultura familiar. Son muchos años de trabajo que han conformado otro tipo de vínculos, y que han generado que nosotros nos los veamos cómo un sujeto al que vamos a dar una capacitación o una cuestión técnica, sino que convivimos con ellos cotidianamente. Y en este sentido, el trabajo de los equipos técnicos va más allá de las políticas concretas que son más visibles, en tanto políticas públicas; nosotros en terreno estamos en todo momento, cuando hay que sacar una producción de la comunidad, cuando hay algún intento de desalojo, cuando hay un problema de salud. Trabajamos en una amplitud importante de lo que es la vida de las comunidades campesinas e indígenas y eso es muy valorado por las comunidades, concluyó.

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