Luego de casi un mes sin poder trabajar a pleno, ayer los bares y restoranes de la provincia volvieron a la actividad. Lo hicieron en el marco de las nuevas flexibilizaciones al confinamiento estricto dispuesto por el Gobierno provincial.
Con mesas y sillas en las veredas, volvieron a trabajar los bares y restaurantes
En ese contexto, los locales gastronómicos estuvieron autorizados a trabajar en el horario de 8 a 19.30 y únicamente en espacio al aire libre.
Para poder retomar la actividad y a su vez cumplir con todos los protocolos impuestos por el Ejecutivo Provincial, aquellos bares que no cuentan con zonas no cubiertas debieron sacar las mesas y sillas a las veredas para abrir sus puertas.
En el caso de los locales ubicados alrededor de la Plaza 25 de Mayo, los bares optaron por ocupar parte de la vereda del espacio verde que comúnmente es utilizado como estacionamiento para vehículos. Situación similar se dio en la Peatonal Rivadavia con los locales gastronómicos ubicados en el lugar.
La posibilidad de instalar las mesas en las veredas y en las plazas fue autorizada por la Municipalidad de la Capital para evitar de esta forma interrumpir el tránsito en el centro.
De acuerdo con lo que pudo observar El Ancasti, a primera hora era poca la gente que se acercó a los locales gastronómicos.
Recién a media mañana, cuando la temperatura se elevó, los bares empezaron a tener una buena concurrencia de público.
Los locales gastronómicos habían cerrado sus puertas el 19 de mayo pasado, cinco días después de que lo hicieron los gimnasios y las academias deportivas y artísticas.
La Provincia había tomado esta decisión por el fuerte incremento de los casos de COVID-19. En esa semana, los positivos habían superado los 400 casos.
Con el correr de los días y ante el fuerte reclamo del sector, las autoridades locales autorizaron el trabajo de los bares luego de corroborar una meseta en los casos. La semana que viene, si la situación se mantiene en estos parámetros, será el turno para que los gimnasios puedan volver a trabajar.
De acuerdo con el último decreto que habilita las flexibilizaciones, se establece que durante el fin de semana la actividad de los gastronómicos sigue prohibida.
Análisis
En diálogo con "Cae el telón" de Radio Ancasti, el presidente de la Federación Empresarial Hotelera Gastronómica de la República Argentina, Roberto Brunello, destacó la apertura de los bares y restaurantes al recordar que los trabajadores de estos locales "padecieron la incertidumbre de no saber si seguían trabajando".
Según el dirigente, la apertura de los locales bajo las nuevas medidas "demuestra que el sector siempre tiene la voluntad de acompañar y de adoptar nuevas medidas para seguir trabajando".
Resaltó que en el microcentro capitalino “la gente que no tenía espacio sacó las mesas en la vereda” por lo que destacó “la buena voluntad de la Municipalidad de la Capital para que cada establecimiento se pueda acomodar en base a lo que está permitido".
En este contexto, adelantó que en base a las conversaciones con las autoridades provinciales "hay un fuerte compromiso de ver cómo están los casos e ir habilitando con un aforo menor en los salones". Brunello realizó este planteo al advertir la llegada de las bajas temperaturas. "El frío hace que estar afuera tampoco sea bueno porque uno se puede enfermar de otras cosas", dijo.
"El sector nuestro fue respetuoso de las medidas porque cuando dijeron que cerremos lo hemos hecho y cuando nos dejaron abrir lo hicimos en base a los protocolos autorizados", añadió.
Si bien no quiso realizar un balance del primer día de trabajo, destacó que la situación mejoró desde que “nos autorizaron a abrir las puertas". En ese marco, explicó que el balance será bueno o malo en base a la presencia de público. “Si nos abren la puerta afuera o adentro y si no tenemos el acompañamiento del consumidor es como si estuviéramos con las puertas cerradas”, sostuvo.