La referente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, afirmó que no es "golpista", mientras les pidió al Gobierno nacional y a la oposición "bajar los decibeles de la confrontación en momentos tan dramáticos para la Argentina".
"He hablado con el Gobierno nacional, con la oposición y con Juntos por el Cambio acerca de que tendríamos que bajar los decibeles en un momento que hay cosas que son irremediables", resaltó Carrió, en referencia a los cruces que protagonizaron el Ejecutivo y dirigentes de la oposición respecto del manejo de la pandemia de coronavirus.
Carrió pidió "bajar decibeles"
"No quiero confrontar con nadie, quiero que todos nos calmemos. La angustia ya es muy grande, y si le sumamos las peleas de los políticos y los encontronazos hacemos una situación realmente desesperante", continuó.
En esa línea, aseguró que la confrontación "llegó a niveles que no eran propios ni del Presidente (Alberto Fernández) ni de sectores de la oposición". "Yo soy dura en materia de corrupción, pero uno tiene que saber los momentos", remarcó.
Carrió destacó que en la política argentina "hay personas que no perturban el orden institucional" con sus dichos, pero advirtió que "hay líderes" que tienen "una voz potente" en el país. "Éste es un momento de paciencia para mucha gente y de templanza para los dirigentes. En mi caso, que tengo una voz potente en la Argentina, no puedo excederme", reflexionó.
Sin embargo, calificó la campaña de vacunación contra el coronavirus como un "fracaso" del Ejecutivo nacional, dado que se cometió un "error garrafal" porque "cada muerto que existe hoy en la Argentina es por falta de vacunas". Para la fundadora de la CC-ARI, "en septiembre los casos van a bajar", porque "ya va a estar vacunada una parte importante de la población".