En el primer día hábil del nuevo confinamiento del Gobierno se vio mucho movimiento en el horario comercial, encabezado por la actividad en los bancos donde las filas alcanzaron los 200 metros.
También hubo actividad en los comercios, que aunque no fueran esenciales abrieron sus puertas con la modalidad de delivery o entrega en puerta. En Recreo los comerciantes se pusieron de acuerdo y decidieron abrir a pesar de las prohibiciones, porque "la ayuda nunca llega al interior".




