La primera edición de este año de la capacitación en perspectiva de género de la Cámara de Diputados contó con la participación virtual de Néstor “Yuyo” García, padre de Micaela, la joven víctima de femicidio que dio nombre a la ley de capacitaciones obligatorias para los tres poderes del Estado.
El padre de Micaela, en capacitación por la ley
En la oportunidad, García indicó que la normativa "contempla la búsqueda de índices que permitan medir el impacto de la formación tendiente a generar un cambio real en la sociedad". Destacó que lo central es “que el impacto se genere en el trabajo en base a situaciones problemáticas que suceden en relaciones laborales, donde hay violencia de género, trabajando vinculados a la sociedad”. Para ello se apunta a la educación popular, “cuya base es conocer el lugar donde se va a formar, cuáles son las tareas de los funcionarios, las responsabilidades de quienes dirigen esas áreas, para lograr que las capacitaciones de las personas que trabajan en el Estado puedan tomar decisiones con perspectiva de género”.
El papá de Micaela, en un duro relato, contó cómo surgió la Ley tras el femicidio de su hija. “Mientras la buscamos a lo largo de una semana tras su desaparición quedó visible la falla del Estado en hechos previos” dijo. Entre ellos detalló que pese a la existencia de siete informes que desaconsejaban la liberación de Sebastián Wagner, el juez de Ejecución de Entre Ríos las ignoró y le concedió la libertad condicional. “Intervinieron un fiscal y un juez sin perspectiva de género” acotó.
En el cierre, la presidenta de la Cámara, Cecilia Guerrero, destacó que "la sensibilización en perspectiva de género es el camino, deberemos profundizarla y es necesario llevar la Ley Micaela a los barrios populares, sedes vecinales y al interior".