Tras los incidentes ocurridos en Andalgalá, el intendente Eduardo Córdoba rompió el silencio y salió al cruce de la denuncia que realizó el PJ por instigación a cometer delitos. El jefe comunal negó algún tipo de participación. Recordó que en la marcha en la que se produjeron incidente había familiares y amigos de él que militan la defensa de los recursos naturales. Opinó que las expresiones del intendente de Belén Daniel Ríos fueron "desafortunadas" y dijo que como intendente defenderá los recursos que por ley le corresponden al municipio.
"La denuncia del PJ es una canallada, intentan politizar una cuestión que es profunda"
“Lo puedo titular como una canallada, intentar persuadir a la sociedad diciendo que el intendente o la Municipalidad están detrás de la instigación o la violencia es un acto muy bajo. Yo entiendo que no son todos los sectores del justicialismo. Escuché las declaraciones y molesta porque se intenta politizar una cuestión que es mucho más profunda. Mire si para mí es doloroso lo del sábado porque allí había familiares y amigos míos que militan la defensa de los recursos naturales desde siempre, tengo amigos, familiares, vecinos de Andalgalá s en la defensa de la causa del ambiente y en todos los partidos, justicialistas, radicales, de izquierda. Es una cuestión mucho más profunda y es triste escuchar que se lo quiera politizar", manifestó en diálogo con EL ANCASTI.
Los abogados del PJ que realizaron la denuncia consideraron que hubo declaraciones públicas del intendente que actuaron como caldo de cultivo para los incidentes ocurridos.
"Hablar con el diario del lunes es fácil, todo el mundo sabe , incluso en la provincia saben cuál es mi pensamiento ideológico por este proyecto en particular . Estoy al resguardo del ambiente, en tanto y en cuanto, los ámbitos de discusión social, legal, institucional no estén claros. Creo que debe ser la postura de cualquier persona y de ninguna manera estuve instigando a la violencia", sostuvo.
En esta línea reveló que en los días previos le había transmitido a la ministra de Minería, Fernánda Avila que había malestar porque la gente veía el movimiento de máquinas.
"Le puse en conocimiento la tensión que se vivía en Andalgalá y que era necesario que ella viniera a Andalgalá a dialogar, a explicar los vecinos. Hablé con el gobernador y con los vecinos de Andalgalá tratando de generar el diálogo", sostuvo.
Además negó responsabilidad en la denuncia de una zona liberada en Andalgalá. "La policía departamental no recibe órdenes del intendente. Está primero el comisario, el jefe de policía, el ministro de Seguridad y por arriba el Gobernador, es una cuestión de poca lógica decir que hemos liberado la zona. Todo está en manos de la justicia que tiene que resolver", sostuvo.
Con respecto a los incidentes, Córdoba rechazó la situación violenta y los desmanes que se produjeron, pero recordó que esas marchas se realizan todos los sábados desde hace más de 11 años y siempre fueron pacíficas.
"Por los hechos aislados que ocurrieron el sábado 10 no se debe condenar a la expresión de una parte del pueblo, vecinos de Andalgalá que están en desacuerdo con la explotación de Agua Rica. Mal se los llama antimineros o promineros. Yo creo que hablar en ese sentido es llevar la discusión a niveles primigenios. Entiendo que hay una coyuntura incómoda para los vecinos de Andalgalá porque somos vecinos que nos cruzamos y hemos mirado lo que está pasando. Me duele que se distorsione la defensa de los recursos ambientales, reduciéndola a actos vandálicos con los que no vamos a coincidir", sostuvo.
"Lo que ocurrió fue un hecho aislado, desafortunado y eso quedará en manos de la justicia", ratificó.
Por otra parte, consideró que las expresiones del intendente Daniel Ríos fueron desafortunadas. El jefe comunal belicho había considerado que con la postura antiminera del intendente no debería recibir recursos como regalías.
"No se trata de ser pro o antiminero, me parece que hablar en esos términos es descalificar a quienes piensan desde distintos puntos de vista y llevar el diálogo a niveles primitivos de diálogo. Una cosa es tener desacuerdo con un proyecto en particular que está suscitado en la cuenca alta del río Andalgalá y estar a favor de la defensa de los recursos naturales y otra cosa es hablar de pro o antimineros. A mí me parecieron desafortunadas para el momento que se está viviendo, más aún cuando se emiten esas opiniones sin entender el tema y calificando a los actores en cuestión, tanto para los que están a favor o en contra del proyecto. Me parece que fueron desafortunadas", señaló. Añadió que como intendente tiene la obligación de reclamar todos los recursos que por ley le corresponden a los andalgalenses.
Marchas
Ayer, la asamblea El Algarrobo convocó a una marcha en Andalgalá en la que reclamó por la libertad de los once detenidos por los incidentes. Los manifestantes fueron hasta la comisaría de Andalgalá que estuvo cercada por la Policía. También hubo una movilización numerosa en la Capital con la participación de varias organizaciones ambientalistas. Aquí, la marcha fue hasta la Corte de Justicia y el Ministerio de Minería donde realizaron paradas simbólicas. Luego terminaron con un acto en la plaza 25 de Mayo en la que se leyeron documentos y adhesiones a la posición ambientalista. Militantes pidieron también que baje la maquinaria que está en el cerro. El dirigente Enrique Traverso cuestionó a la Universidad Nacional de Catamarca por la "complicidad" con la minería.
También hubo manifestaciones de apoyo en Santa María y en otros lugares del país como en La Rioja (Chilecito), Mendoza, en la ciudad de Buenos Aires con el acto en el Obelisco y también en Comodoro Rivadavia frente al Centro de los catamarqueños.n